Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Pensamiento mágico en la política tropical

Manifestaciones del pensamiento mágico aspiracional en la política actual

Ivanhoe García Islas

Compositor, poeta y educador en artes y humanidades. Licenciado en Música (BUAP), Maestro en Ejecución Musical (CMPM) y estudios de Maestría en Estética y Arte. Analista social desde una perspectiva que combina la sensibilidad artística y el pensamiento crítico.

Martes, Julio 15, 2025

"América Latina es el punto de encuentro de tres realidades y sus magias. Convergieron tres cosmovisiones tan fantásticas como diferentes. El indígena con sus chamanes, el negro africano con sus divinidades orisha y el colono blanco con sus santos crearon un espacio inusualmente fértil para el pensamiento mágico." [1] Este sincretismo cultural generó un campo fértil donde este pensamiento ha permeado el ejercicio político creando "una indivisibilidad entre lo real y lo fantástico." [2]

La reciente referencia del gobernador Alejandro Armenta a El Alquimista de Paulo Coelho (1947) durante su conferencia matutina oficial, revela la sustitución del rigor intelectual por el pensamiento mágico aspiracional característico de cierta clase política latinoamericana. Armenta recomienda insistentemente "Léanlo. Varias veces, léanlo" [3] a funcionarios municipales, manifestando una cosmovisión que aborda los problemas estructurales desde la lógica de la superación personal.

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Esta aproximación encuentra su más reciente antecedente en el caso de Karime Macías Tubilla, esposa del exgobernador veracruzano Javier Duarte de Ochoa (2010-2016), quien escribía repetidamente en libretas de lujo la frase "Sí merezco abundancia." [4] Los cuadernos fueron encontrados en 2017 durante un cateo junto con bienes adquiridos a través de operaciones ilegales con dinero público.

El priismo tropical y la meritocracia mágica

Este fenómeno trasciende las fronteras partidistas y caracteriza una forma de ejercer el poder que podríamos denominar "priismo tropical", no vinculada al PRI como institución, sino como tradición caracterizada por la personalización extrema de la política y una relación instrumental de la cultura que privilegia lo mediático sobre lo sustancial.

El pensamiento mágico de la posmodernidad ha generado consecuencias políticas tóxicas, entre ellas la convicción de muchos de que el poder se obtiene por mérito individual, por "manifestación" del destino personal. El caso de muchos políticos de la 4T podría ilustrar este mecanismo. La llegada a las candidaturas de estos políticos no se explica por un capital político propio o por una trayectoria ejemplar en el servicio público sino por hacerse de la candidatura de una marca política ganadora. La lógica del pensamiento mágico permitiría interpretar este resultado electoral como validación personal de "merecimiento".

En el caso de Puebla esta mentalidad se manifiesta en exabruptos públicos. En días recientes, el gobernador le tronó los dedos a la secretaria de Turismo durante una conferencia de prensa. Su justificación fue: "Así me tronaba los dedos mi abuelita. No crean, si no al rato va a ser violencia de género." [5] La apelación a la sabiduría familiar como explicación para comportamiento violento ilustra cómo la experiencia personal se convierte en marco de referencia para justificar actos de poder.

El caso del encalado ilustra el desprecio por el conocimiento científico al contradecir las certezas intuitivas del gobernante. Esta aproximación refleja el pensamiento mágico posmoderno: la creencia de que todas las perspectivas son igualmente válidas, que la experiencia personal vale tanto como el conocimiento especializado, y que la "sabiduría ancestral" puede sustituir la investigación científica.

El resultado es una forma anticientífica de ejercer el poder, con decisiones tomadas desde la intuición personal antes que de la evidencia. Cualquier cuestionamiento técnico se interpreta como ataque a la autoridad del líder, la política se convierte en voluntarismo mágico y la realidad debe ajustarse a las creencias del gobernante.

Esta lógica transforma el ejercicio del poder en improvisaciones voluntaristas. Los ciudadanos son tratados como audiencia motivacional, no como sujetos políticos capaces de comprender análisis complejos.

La infantilización del poder

Gobernar se vuelve un ejercicio motivacional. El líder funciona como coach inspiracional antes que como administrador público. Las políticas públicas se diseñan desde la intuición y el carisma personal, no desde el análisis técnico, la complejidad de los problemas sociales se simplifica en narrativas de superación personal.

Una duda razonable es si esta tendencia representa una estrategia comunicativa calculada para conectar con cierto electorado, o si refleja genuinamente el nivel de formación intelectual de quienes ejercen el poder, o tal vez ambas cosas. En cualquier caso, el resultado es el mismo: el empobrecimiento del debate público y la normalización de la mediocridad intelectual en los espacios de decisión política. La diferencia no es sólo de forma, sino de fondo, determina si la política y el gobierno se ejercen desde el infantilismo intelectual o desde la experiencia y la razón.

Referencias
[1] "El pensamiento mágico latinoamericano", El Nacional, 28 de julio de 2020. 
[2] Ibídem.
[3] "Versión Estenográfica, Mañanera de Puebla, 10 de julio de 2025", Alejandro Armenta. 
[4] 'Sí, merezco abundancia', los increíbles cuadernos secretos de la esposa del ex gobernador de Veracruz prófugo de la Justicia", Infobae, 21 de febrero de 2017. 
[5] "Alejandro Armenta le truena los dedos a secretaria estatal de Turismo", El Universal, 10 de julio de 2025. 

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