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Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El genocidio más grande del siglo XX

El 19 de abril se proclamó Día de Conmemoración de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético

Ivanhoe García Islas

Compositor, poeta y educador en artes y humanidades. Licenciado en Música (BUAP), Maestro en Ejecución Musical (CMPM) y estudios de Maestría en Estética y Arte. Analista social desde una perspectiva que combina la sensibilidad artística y el pensamiento crítico.

Martes, Abril 21, 2026

La semana pasada, en este mismo espacio, aborde la instrumentalización que hace el Estado de Israel del genocidio de las poblaciones judías perpetrado por el nazismo, señalando cómo el sionismo ha convertido ese exterminio histórico real en una herramienta para blanquear el genocidio en marcha contra la población palestina.

En esta ocasión he decidido hablar de otro genocidio, quizás el más silenciado en Occidente, el genocidio de las poblaciones soviéticas, el mayor en términos numéricos de toda la Segunda Guerra Mundial y de los siglos XX y XXI, cuya primera conmemoración oficial se celebró hace un par de días, precisamente el 19 de abril de 2026, coincidiendo en fecha con el aniversario del Levantamiento del Gueto de Cracovia.

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El objetivo de escribir sobre este hecho histórico no tiene que ver con jerarquizar el dolor ni con comparar el sufrimiento, se trata de denunciar una operación política: la construcción deliberada de una jerarquía de la memoria que invisibiliza a decenas de millones de víctimas para reservar el monopolio moral del término “genocidio” como un recurso epistémico que permite presentar a un Estado ocupante como una víctima permanente, cuando en los hechos comete atrocidades similares a las que cometieron los nazis contra las poblaciones judías.

Las cifras del Genocidio Soviético
El exterminio de las poblaciones soviéticas no fue una consecuencia colateral de la guerra, fue uno de sus objetivos centrales, el Generalplan Ost (Plan General del Este), documento secreto de la Oficina Central de Seguridad del Reich elaborado entre 1941 y 1942, establecía la deportación, esclavización o exterminio de la población de origen eslavo en los territorios conquistados al Oriente, para su posterior colonización por pobladores alemanes.

Su alcance fue expuesto ante el Tribunal Militar Internacional de Núremberg por el propio Alto Mando de las SS. Erich von dem Bach-Zelewski, jefe superior de las SS y la Policía del Centro, declarando que, en los inicios de 1941, antes del inicio de la campaña rusa, Heinrich Himmler anunció en una importante reunión en el castillo de las SS en Wewelsburg que “el objetivo de la campaña rusa sería la reducción de la población eslava en treinta millones.” [1]

Las cifras documentadas son estremecedoras: entre 25 y 27 millones de soviéticos murieron durante la guerra de exterminio, la gran mayoría civiles, más de 13 millones de ellos fueron niños, mujeres y ancianos, de los 4.7 millones enviados a campos de concentración la mayoría murieron en los campos. Otras cifras que dan cuenta de la magnitud del genocidio, es que fueron destruidos total o parcialmente 1.710 ciudades y pueblos, y más de 70 mil aldeas y caseríos, la mayoría incendiados, ningún otro país sometido a la agresión nazi pagó una cuota de sangre tan alta.

Una primera conmemoración
Este 19 de abril de 2026 se conmemoró por primera vez el Día de Conmemoración de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético, establecido mediante la Ley Federal N.º 523-FZ del 29 de diciembre de 2025. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, María Zajárova, precisó en rueda de prensa del 18 de marzo de 2026 que “el 19 de abril fue proclamado como el Día de Conmemoración de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético cometido por los nazis y sus cómplices durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945 … un exterminio intencionado, absolutamente consciente.” [2]

Conviene subrayar que la legitimidad histórica de esta primera conmemoración no está a discusión, los crímenes nazis contra las poblaciones soviéticas fueron documentados, juzgados y condenados en Núremberg. Su calificación como genocidio tiene sustento en el derecho internacional y en ochenta años de evidencia historiográfica acumulada.

El monopolio del sufrimiento
El sionismo no sólo ha instrumentalizado el genocidio de las poblaciones judías para justificar la colonización de Palestina, Líbano y otras regiones; ha construido activamente la idea de que el exterminio judío es cualitativa y cuantitativamente único, incomparable, y por tanto blinda a Israel frente a los marcos legales y éticos con que se puede juzgar o señalar cualquier crimen que comete un Estado.

Norman G. Finkelstein (1953), hijo de sobrevivientes del genocidio de las poblaciones judías, lo documenta con precisión: “El Holocausto ha demostrado ser un arma ideológica indispensable. El despliegue del Holocausto ha permitido que una de las potencias militares más temibles del mundo, con un espantoso historial en el campo de los derechos humanos, se haya convertido a sí misma en Estado ‘víctima’.” [3]

Frente a esa narrativa, los números del genocidio soviético resultan políticamente incómodos, 27 millones de muertos no caben en la lógica de la unicidad. Las poblaciones rusas, ucranianas, bielorrusas, georgianas, armenias, azerbaiyanas, todas víctimas del mismo aparato de muerte, no han aplicado recursos que financien museos en cada capital occidental ni producen películas que perpetúen la narrativa de la eterna y única víctima.

Nunca más
Una posición abierta contra el sionismo no significa estar contra las comunidades judías, todo lo contrario, es precisamente el respeto a esas comunidades y a sus muertos lo que exige señalar y condenar que su sufrimiento sea convertido en una licencia para cometer nuevos crímenes; un genocidio no puede ser el argumento para perpetrar otro.

Un “nunca más” debe ser para todos los seres humanos, y los 27 millones de muertos soviéticos que pusieron la mayor cuota de sangre de la historia moderna para derrotar al fascismo merecen, como todas las víctimas del nazismo, que el “nunca más” sea sin excepciones para todos los pueblos, incluido el palestino.

Referencias
[1] Von dem Bach-Zelewski, Erich. Testimonio ante el Tribunal Militar Internacional de Núremberg. En: Trial of the Major War Criminals Before the International Military Tribunal. Nuremberg, 14 November 1945 – 1 October 1946. Vol. IV. Núremberg: Secretaría del Tribunal Militar Internacional, 1947, pp. 535 y 541. [Traducción del inglés propia.] Disponible en: Harvard Law School Nuremberg Trials Project
[2] Zajárova, María. Declaración sobre el Día de Conmemoración de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético durante la Gran Guerra Patria. Rueda de prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, 18 de marzo de 2026. Reproducido en: Pravda España, 3 de abril de 2026. 
[3] Finkelstein, Norman G. La industria del Holocausto: reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío. Trad. María Corniero Fernández. Madrid: Ediciones Akal, 2014 [2000]. Introducción disponible en: Espai Marx, 21 de marzo de 2024. 

 

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