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OPINIÓN

Sobre las pequeñas burbujas

La ignorancia es la peor corrupción, destruye sin saberlo, creyendo que construye

Fernando Gabriel García Teruel

Doctorante en Ecología Política y Gestión del Agua por la Universidad de Wageningen, Países Bajos. Su investigación se enfoca en los conflictos territoriales y el análisis de los sistemas socio-ecológicos en torno al agua y la Cuenca del Alto-Atoyac­. Apasionado por las artes, la ciencia y el entorno.

 
 
 
 

Martes, Marzo 16, 2021

“La inocencia es ignorancia” escribe Kierkegaard. El inocente no distingue el bien del mal, vive en un paraíso, está absuelto de culpa porque no sabe, no conoce, nunca cuestiona, es ignorante porque ignora lo que hay detrás, ignora las causas y sólo vive del momento, es decir vive por consecuencia.

Si la inocencia es ignorancia, me atrevería a decir que la ignorancia no es inocencia, sino todo lo contrario, la ignorancia es la peor corrupción porque destruye sin saberlo, o peor aún, creyendo que construye. 

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Vivimos tiempos sin duda interesantes, en un par de minutos podemos saber lo que sea. La información, y con ella el conocimiento, está hasta cierto punto a la mano, leyendo la introducción de una página de Wikipedia podemos tener conocimiento aunque sea superficial de casi cualquier cosa. Lo único que falta es preguntárselo, reconocer que no sabemos y querer saberlo, porque seguramente alguien se lo preguntó antes y la respuesta probablemente esté ahí, esperándonos. Cuestionarnos, dudar. Eso es todo lo que necesitamos para saber, para aprender cualquier cosa, poner en duda lo que creemos que sabemos, reconocer lo que no sabemos y estar atentos a lo que no sabemos que no sabemos. Para así librarnos del pecado de la ignorancia. 

Es curioso que la era de la información, esté llena de desinformación. Pongo un ejemplo: pocos son los que saben o entienden cómo funciona o qué es una vacuna o un virus y todavía son menos los que tienen un genuino interés por saberlo. Sin embargo, muchos son los que mandan mensajes o publican desde su celular sobre el tema, dando su opinión inexperta y todavía son más los que leen a estos inexpertos y sin ningún interés por el tema repiten el mensaje, sin siquiera cuestionar un instante la información que les llegó, se les olvida que con el mismo aparato que reciben el mensaje pueden buscar en Google que tan cierto o falso es el mensaje. 

Y lo mismo que pasa con el coronavirus y las vacunas, pasa con el feminismo, todos (hombres y mujeres) se suben a este barco y escupen palabras, citan autores que no han leído con tal de formar parte, van a la marcha con un estampado de Frida Kahlo sin saber su historia o ni siquiera poder nombrar dos pinturas que les gusten. Hashtag 8M ¿qué no? Por favor, antes de sumarse a la causa hay que preguntarnos qué es el feminismo, por qué existe, o si debería existir o tiene que existir.

Pareciera que todos tienen una respuesta y nadie preguntas. La situación alrededor de Félix Salgado Macedonio es un ejemplo clarísimo de ello. Las redes están llenas de reproches y acusaciones contra su persona y su candidatura pero ¿es que nadie se ha preguntado por qué es candidato? Todas las encuestas lo ponen como favorito, punto, esa es la razón de su candidatura. MORENA, como cualquier partido, quiere ganar la elección, en este caso Guerrero, ese es su fin, y su mejor postor, su mejor medio, es Salgado Macedonio, paren de contar. Yo no sé si sea violador porque no puedo saberlo, pero si lo es (porque al parecer a todos les consta), la pregunta sería: ¿qué está pasando en Guerrero que su gente, a pesar de las acusaciones, lo quiere como gobernador? ¿Qué tan mal está Guerrero o el país en general para llegar a este punto? Repito, todos tienen respuestas y nadie preguntas.

Lo mismo pasa con el cambio climático, vemos a los consumidores orgullosos con su bolsa de tela haciendo el mercado, incluso la muy descarada bolsa dice: “cuidemos el planeta”. Vemos la soberbia del comprador, discriminando al que pregunta por la bolsa de plástico en la caja. Ahí está la ignorancia como pecado, la viva imagen. Las bolsas de tela contaminan muchísimas veces más que las bolsas de plástico, tendrían que usar la misma bolsa de tela toda su vida y heredársela a sus nietos para neutralizar su impacto ambiental. Y ahora los plásticos de un solo uso se prohíben en más y más ciudades con marchas para exigirlo, “salvemos el planeta” dicen las pancartas. Sí, salvémoslo, pero antes hay que preguntarnos cómo lo salvaremos, y no sólo sumarnos a movimientos que no conocemos como hombre-masa. Debemos cuestionar los problemas y cuestionar las soluciones.

El mundo no necesita respuestas, necesita preguntas. No se trata de vivir el presente sino de averiguarlo. El primer paso para lograr el mundo que queremos, con buen gobierno, con igualdad de oportunidades, sustentable, etcétera infinito,  es, cuestionándolo todo, sobretodo a nosotros mismos.

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