Laura Carreto Tirado
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El 24 de diciembre mientras los poblanos se preparaban para las celebraciones navideñas, llegó una noticia inesperada: las muertes de la gobernadora MEAH, del senador y ex gobernador RMV, su asistente Héctor Baltazar, y de los pilotos: Roberto Cope y Marco Antonio Tavera. Este acontecimiento fue sorpresivo y tensionó aún más el ambiente político en nuestro estado; las opiniones al respecto están polarizadas y politizadas. A tan sólo unas horas de los decesos, los panistas se mostraron agresivos con la secretaria de Gobernación quien asistió al homenaje de la pareja, realizado el 25 de diciembre en la Plaza de la Victoria; además de que en twitter se utilizó un hashtag que culpaba, sin fundamentos, a AMLO.
Desde que se iniciaron las campañas políticas a finales de abril pasado no hemos tenido calma en nuestro estado. El 1 de julio las elecciones locales se desarrollaron con violencia; los consejeros electorales a cargo de la elección aún siguen cuestionados dada su parcialidad; por su omisión ante la alteración de los paquetes electorales y la violencia durante la jornada electoral.
Tras la impugnación hecha por Morena, la elección fue resuelta por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que finalmente el 8 de diciembre dio la tan ansiada resolución, la cual finalmente le dio el triunfo a Martha Erika; esto en medio de dimes y diretes de los magistrados, pues uno de ellos José Luis Vargas Valdez, insistió en el cabildeo y las presiones políticas que llevaron al veredicto. El controvertido fallo no tuvo más que el rechazo del presidente de México y dijo que este era “anti democrático” pero que finalmente lo acataría”, estas palabras fueron honestas pero punzantes.
Tras fallo, MEAH rindió protesta como gobernadora el 14 de diciembre en el Tribunal Superior de Justicia de Puebla, en lugar del congreso del Estado, donde generalmente se toma posesión del cargo y a donde no quiso asistir dadas las condiciones que obviaban la respuesta de los diputados de Morena.
El accidente ha causado opiniones encontradas dentro de la sociedad poblana, pues algunos se muestran incrédulos ante los hechos y son varias versiones las que circulan en la vox populi. Sea como sea, y de acuerdo a las leyes locales, al no haber gobernador, el encargado del despacho recae en el secretario general de Gobierno, en este caso Jesús Rodríguez Almeida, quien en un principio se dijo también iba en el helicóptero.
El gobernador interino será elegido por el congreso del Estado en un par de días y los partidos tendrán que elegir a su mejor propuesta. El personaje elegido, ojalá (en el mejor de los casos) tenga como objetivos 1) la conciliación de los grupos políticos; 2) la pacificación social de los poblanos; y 3) garantizar la seguridad e imparcialidad de las siguientes elecciones.
Sin duda la ausencia de estos personajes, tan importantes como polémicos, deja casi acéfalos a los miembros del PAN en Puebla, quienes tendrán que buscar otros liderazgos fuertes que sobresalgan en el partido y también que los represente durante las próximas elecciones. Los panistas por respeto a MEAH y RMV no deberán tomar estos acontecimientos como bandera política, tal como lo hicieron durante el homenaje.
De manera general los partidos deben actuar de acuerdo como si se tratara de cualquier otra elección, sin hacer mención a este accidente, ni sacarle provecho a este hecho, sino concentrarse en sus candidatos y sobre todo en sus propuestas.
Discrepo totalmente de quienes dicen que este acontecimiento desestabilizó el gobierno de AMLO, su figura está bien posicionada y cuenta con el apoyo de los 30 millones de votantes que le dieron el triunfo. Por otra parte fue una buena estrategia de parte del gobierno federal que un grupo de expertos extranjeros se encargue de resolver las causas del accidente, de esta manera, quienes dudan del presidente podrán recibir respuestas de figuras neutrales y ajenas a las problemáticas de la política nacional.
Ojalá próximas elecciones se desarrollen en un ambiente tranquilidad y seguridad, lo mejor para nuestro estado será: que la elección quede bajo la responsabilidad del Instituto Nacional Electoral (INE) y no del Instituto Estatal Electoral (IEE) dado su comportamiento parcial en las pasadas elecciones, y además que existan propuestas interesantes y buenos candidatos a la altura de los poblanos y de las exigencias de nuestro estado.