La administración del Hospital Universitario podría llevar a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) a un problema legal y de salud luego de que este día se intentó desalojar sin orden judicial un área subrogada para tratamientos de hemodinamia, a la cual además le adeudan pagos desde el 2017.

Así lo denunciaron a e-consulta los abogados del despacho Jurídico Honos, quienes en entrevista a las afueras de este centro de salud relataron que este día se intentó realizar un desalojo encabezado por Marco Sherman y María de los Ángeles Benítez, responsables administrativos del Hospital Universitario de la BUAP.

Mario Méndez Márquez, representante legal de la empresa Versi Group S.A. de C.V. explicó que alrededor de las 14:00 horas de este miércoles 1 de abril, personal del hospital, encabezado por Marco Sherman, derribó la puerta principal e intentó cambiar la chapa del lugar, sin embargo al no contar con orden judicial tuvo que intervenir la policía.

Ante la solicitud de dirimir el asunto en las oficinas de la Fiscalía General del Estado, el personal del hospital se mostró renuente y no acudió a las instalaciones ministeriales, incluso cerró el área donde se ubica este laboratorio en el segundo piso, privando de la libertad a dos trabajadores que se encontraban en el lugar cuidando el equipo de hemodinámica.

Área ya estaba habilitada para atender Covid-19

El abogado explicó que aunado al problema legal, esta situación pone en riesgo el funcionamiento del hospital ya que el área de hemodinamia que opera en ese espacio desde 2014, ya había sido adaptada para poder atender a pacientes con Covid-19 que eventualmente, por las complicaciones médicas, pudiera sufrir algún infarto o tuviera problemas arteriales.

Además de las instalaciones, los 20 trabajadores, entre médicos y administrativos, ya contaban con la capacitación correspondiente, aunque estaban imposibilitados a ofrecer el servicio pues desde principios de semana la administración del Hospital Universitario decidió cortar la energía eléctrica en ese sector.

Esta situación dejaría vulnerable la atención para cierto sector de la población que en algún momento pueda solicitar atención por la pandemia del Coronavirus, e incluso fue en este centro hospitalario donde se registró el primer deceso a causa de este virus, el pasado fin de semana, expuso.

Adeudan al laboratorio

Aunque el demandante omitió precisar la cantidad que se le adeuda por prestación de servicios, la representación legal explicó que el contrato de prestación de servicios entre el Hospital Universitario y Versi Group data desde el 2014 y en un primer acuerdo se estipuló un lapso de 4 años.

Sin embargo al no hacer válida la cláusula de rescisión seis meses antes de finalizar el contrato, este se renovó automáticamente por cuatro años más, es decir que el mismo tiene una vigencia hasta el 2022, tiempo en el cual existía un acuerdo respecto a la cobertura de servicios médicos particulares y beneficiarios.

En ese rubro, el abogado de Versi Group señaló que la administración del Hospital Universitario dejó pagar los servicios desde el 2017, generando una cuenta de millones de pesos que ahora pretende evadir con la finalización del contrato.

“Usan crisis por Coronavirus de pretexto”

Cabe señalar que durante el intento de desalojo ilegal de este miércoles el personal del hospital argumentó que era necesario recuperar ese espacio por la crisis del Coronavirus, sin embargo el problema con Versi Group data desde antes de que se declarara la emergencia sanitaria.

Documentos en poder de este medio muestran que el pasado 6 de febrero la notaría pública número 1 de Puebla, Sandra Giovanna Rivero Pastor, emitió un requerimiento notarial para que la empresa Versi Group hiciera entrega del espacio en comodato, es decir, antes de la situación por el Covid-19.