No cabe duda. Los primos Mier no descansan en su empeño por posicionarse como aspirantes a la gubernatura estatal por Morena. Y para ello, envían a diario información a grupos de medios de WhatsApp, que por supuesto, la gran mayoría pasan desapercibidos para estos, por tratarse de mera propaganda.
Y claro, también hacen giras dizque de trabajo para auto promoverse.
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El pasado fin de semana estuvieron ambos en la Sierra Norte. Bueno, específicamente solo uno. El otro, hizo campaña a través de su hija.
En el primer caso, Alejandro Armenta llegó para promover su libro. ¿Otra vez? Sí, claro. Aunque ahora se trata de una nueva edición. Una edición especial. Dirigido a las mujeres. Pero el título es el mismo: La Pandemia de los edulcorantes en México. El tema no es nada despreciable. Y hasta encomiable es que lo difunda. En el mismo libro se pueden leer cifras alarmantes, como que las bebidas azucaradas matan a 24 mil mexicanos al año, citando como fuente a “El poder del consumidor” y advirtiendo que fue “recuperado de la red”, es decir, de internet.
Más allá de qué tan confiable sea o no la fuente, para nadie es un secreto que las bebidas azucaradas son un veneno legal que pocas veces advertimos que estamos consumiendo.
Sin embargo, como campaña, ya chole. Nadie o casi nadie se toma el tiempo para dar lectura a dicho libro, porque saben, sabemos, que es únicamente un documento propagandístico a favor de la imagen de su autor. Por cierto, tiene un diseño de portada horrible y es prologado por Ricardo Monreal, coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Senadores.
Bueno, estuvo en Xicotepec. Tras una rueda de prensa, se fue al mercado municipal a darse un baño de pueblo. Y a regalar arbolitos, como parte de la campaña de reforestación que trae en agenda.
En tanto, Daniela Mier, diputada e hija de Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, estuvo en Huauchinango. Ahí, de la mano del primer alcalde morenista que ha tenido el municipio, Gustavo Vargas Cabrera, llegó convertida en la Ana Pazos de por aquí cerquita, con una charla motivadora que no le conocíamos y que hizo sollozar a más de una mujer ahí presente y de plano una soltó un llanto irrefrenable que sorprendió a la misma Daniela de lo lejos que había llevado su arenga.
Aquí una crónica que escribí en su momento para mi portal La Pasarela:
“Hay que reconocerlo. Gustavo Vargas tuvo muy buena convocatoria para Daniela Mier, quien viene abriéndole paso a su padre, Nacho Mier para la gubernatura. Eso sí, vimos a líderes que de pronto son vistas con otros grupos políticos. De esas que están con todos y con ninguno. Daniela Mier no dio el discurso político tradicional. Le entró más bien por el lado emocional. Ese del de la historia de vida. Ese que conmueve. Que jala. El público, compuesto en su totalidad por mujeres, no se resistió. Varias corrieron a abrazarla. Muchas se vieron reflejadas en la Daniela motivadora, la que ha sufrido, la que ha luchado, la mujer empoderada. Una de plano lloró. Otra dijo que ella también había sufrido. Una más dijo que tenía muchas metas. Ya una vez con el público en la bolsa. Daniela dio la estocada: les pediría sus nombres, números de teléfono y folio del INE para un evento en Puebla en apoyo a Nacho Mier. Todas asintieron.
Nacho Mier debe sentirse orgulloso. Tiene una hija inteligente, guapa y entrona que le va abriendo paso rumbo a su proyecto. Pocas veces alguien logra echarse a la bolsa de jalón a tanto mujerío.
Gustavo Vargas se veía contento. Y como no, si las mujeres le respondieron. Si alguien pensaba que Gustavo Vargas estaba muerto es un ingenuo absoluto. Está vivito y coleteando. Ufff, el 2024 está más cerca que nunca”.
Hasta aquí la obligada crónica. Solo habría que agregar, que Danielita debería ir pensando en dedicarse de plano a la charla motivacional. Tiene más futuro que en la política.