El Grupo de los 20 incluye a las ocho potencias mundiales que incluye a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, que se agrupaban en el G8, en 1999 e invitaron a las doce principales economías emergentes del mundo, así como a la Unión Europea, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía.
“El principal foro internacional para la cooperación económica, financiera y política aborda los grandes desafíos globales y busca generar políticas públicas que los resuelvan”; es como se autodefine este grupo que aglutina el 85 por ciento del producto bruto global, el 66 por ciento de la población mundial, el 75 por ciento del comercio internacional y el 80 por ciento de las inversiones globales.
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El G20 tuvo su primera reunión pospandemia en Italia, donde se trataron temas de importancia para la mayor parte del mundo.
En la cumbre, el Canciller Marcelo Ebrard, expuso dos temas principales: primero manifestó la importancia de que se homologuen los certificados de vacunación y aprobación de las vacunas, sobre todo Sputnik y Cansino, y fue por mandato de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y que aún no han sido aprobadas por la OMS. Aseguró que es contradictorio querer vacunar al 70 por ciento si la oferta no alcanza. También Rusia y China lo solicitaron.
Segundo, recordó que miembros del G20 se comprometieron a invertir 100 mil millones de dólares para combatir el calentamiento global, que, dicho sea de paso, son los que más contribuyen. Dicho fondo debió haberse comenzado a aplicar desde el 2020, lo que no se ha hecho. Esta petición tuvo eco, ya que será en 2023 cuando se puedan contar con esos fondos.
Pero uno de los puntos de mayor impacto es imponer un mínimo del 15 por ciento a empresas para acabar con los paraísos fiscales.
La idea es que el país sede de una empresa elevaría sus impuestos al 15 por ciento si sus ganancias se beneficiaron con tasas inferiores en otro país. La aprobación se daba por hecho después de que 136 países dieran su visto bueno a principios de octubre al pacto negociado por la OCDE. Con lo anterior se espera que estos 136 países generen unos 150 mil millones de dólares de ingresos.
La participación de México se califica de manera positiva, al proponer acciones que tienen respaldo de la comunidad internacional y son aprobadas y el canciller continúa cosechando triunfos.