Narrativas

Lunes, Marzo 22, 2021 - 20:27

La nacional gira entorno al presidente, su partido y en contra la de la oposición

El profesor universitario en la Universidad de las Américas - Puebla. Es licenciado en sociología por la UNAM y doctor en Ciencia Social con especialidad en Sociología por El Colegio de México.

Dos tipos de narrativas que no se tocan recorren nuestro proceso electoral: las nacionales y las locales. Las nacionales giran en torno al presidente de la República, su proyecto, sus dichos y sus hechos. Con él está la narrativa de su partido, contra él, la de la oposición. Las narrativas locales, al menos en Puebla no tienen que ver con eso, sino con intereses personales y de grupo.

En ocasiones las narrativas partidarias son diseñadas consciente y voluntariamente. Es el caso de los spots. Ahí las narrativas en el ámbito nacional se construyen a favor o contra el partido en el poder Morena.

En otros casos, se construyen narrativas involuntarias, a través de acciones y omisiones. Es lo que está sucediendo a nivel local. Al PRI y al PRD poblanos es difícil verlos, al menos donde los ciudadanos podemos ver a los partidos, en los medios de comunicación. Como si no existieran.

Del PAN y de Morena, los principales partidos poblanos en las elecciones recientes, vemos en estos días pleitos, disputas internas por las candidaturas, a veces con acciones que no tolerarían en sus adversarios.

Del PAN no vemos nada “una de sus decisiones más difíciles de su historia”: aliarse con el PRI. No se había visto en los más de ochenta años que ambas organizaciones han coexistido. Habían sido adversarios históricos.

Ya no lo son, por ahora. Dicen que la sociedad se los pidió: ante un fin superior, el interés de la nación, amenazado por el gobierno de López Obrador, decidieron ir juntos en esta elección. Pero nada en lo dicho y hecho por el PAN (ni por el PRI) poblano tiene que ver con esta narrativa (salvo la candidatura de Eduardo Rivera a la presidencia municipal de la capital).

Los panistas han dado la nota por los conflictos internos que surgieron de diversas candidaturas. No hay narrativa opositora ni liderazgos que recuerden lo que supuestamente está en el centro de la agenda nacional del PAN: constituir un contrapeso al gobierno federal (y al local, habría que añadir).

Los morenistas han dado la nota por lo mismo. El pleito más visible es por el ayuntamiento de la ciudad de Puebla, pero no es el único. Nada, o casi nada, sobre el “Proyecto de la 4T” en el Morena poblano.

Se dirá que es natural, por la coyuntura de estas semanas: la selección de candidatos concentra la acción de los partidos y es de por sí un proceso conflictivo. Que las narrativas serias vendrán con las campañas. En parte es cierto, pero creo que hay excesos. Que nuestros partidos están más concentrados en sus intereses particulares que en el interés público. Todos pagaremos las consecuencias.


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