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“La educación, lleva detenida un año y va para año y medio, ya que se propone iniciar clases hasta el mes de agosto, pero es posible que se prolongue hasta enero o más. Lo cual creará más problemas de todo tipo”, señaló la Asociación en un comunicado.
Asociación Nacional de Escuelas Particulares.
“Ya se vacunaron a todos los maestros en Campeche [por lo que] quiero convocarlos para que sea el primer Estado en el reinicio de las clases presenciales. Hay condiciones para regresar a clases pronto. Llevan tiempo estando en semáforo verde, ya no hay mucho contagio”,
Andrés Manuel López Obrador.
Estoy escribiendo este artículo el viernes 5 de marzo. Justamente hoy el presidente López Obrador en un discurso hizo el llamado que sintetiza la cita que precede a estas líneas llamando al regreso a clases presenciales a los profesores y estudiantes del estado de Campeche, que es la única entidad del país que ha mantenido el semáforo epidemiológico en color verde y que tiene, según lo que declaró el mismo presidente, a todos sus maestros vacunados.
El llamado es para reabrir las escuelas después del receso de la Semana Santa, es decir en los primeros días de abril. Según dijo el presidente en el mismo discurso, el gobernador de ese estado ha manifestado su disposición para responder a este llamado y volver a la presencialidad en las escuelas de todos los niveles.
Unas semanas antes, a el 22 de febrero la Asociación Nacional de Escuelas Particulares publicó un comunidado y dio a conocer en rueda de prensa que a partir del 1 de marzo iban a reabrir 8190 escuelas desde preescolar hasta posgrado en todo el país, al margen de lo que opinara la autoridad educativa federal.
La reacción a esta declaración no se hizo esperar. Por parte de la SEP federal se informó que definitivamente no había autorización para abrir las escuelas dadas las condiciones de contagios y fallecimientos que están viviendo la mayoría de los estados del país y que la autoridad educativa desautorizaba cualquier reapertura de escuelas hasta que no hubiera las condiciones que el presidente ha señalado que existen ahora en Campeche: semáforo epidemiológico en color verde y profesores vacunados.
Por su parte “…La Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP), la cual agrupa a 3,500 escuelas, se pronunció tras el anuncio de la asociación y llamó a privilegiar la “sana prudencia” y el cuidado de la vida, ante una posible reapertura…” según la misma nota de Animal Político citada en el epígrafe de este artículo.
Ante el paso del tiempo sin cambios sustanciales en las condiciones de contagios y fallecimientos a causa de la enfermedad provocada por el coronavirus conocido popularmente como COVID-19, la presión por reabrir las escuelas empieza a crecer y ya he visto en varios medios los pronunciamientos de representantes de movimientos de profesores y de padres de familia, mayoritariamente de instituciones privadas, que se pronuncian porque se reabran ya las escuelas así como se ha hecho con otro tipo de establecimientos como restaurantes, bares, cines y teatros, con aforo limitado y estrictas medidas preventivas.
El caso de la educación plantea un dilema similar al de la tensión entre el cuidado de la vida y la salud de los mexicanos frente a la necesidad de volver a echar a andar la economía para evitar una caída aún más grave que la que ya ha sufrido nuestro país.
Pero cuando hablamos de las escuelas tenemos que tomar en cuenta además del factor económico -la educación, sea pública o privada no es solamente la escuela sino el uso de transporte, el comercio de uniformes, las tiendas o cooperativas escolares, el comercio informal de comida chatarra y muchos otros objetos en el exterior de las instituciones, los comercios de alrededor que viven en gran medida de la actividad escolar, etc.- la pérdida esencial que están sufriendo millones de niños, adolescentes y jóvenes del país en términos de su formación y su socialización.
Estamos a unas semanas de cumplir un año desde la fecha en que las instituciones educativas de todos los niveles cerraron sus puertas y se tuvieron que adaptar las clases y las actividades escolares para funcionar a distancia. Las minorías más privilegiadas que cuentan con computadoras u otros dispositivos y conectividad en sus casas, además de espacios adecuados para concentrarse en su aprendizaje, si bien están viviendo el agotamiento y el desgaste que produce inevitablemente el trabajo en línea, han podido continuar con su proceso de aprendizaje de contenidos según su nivel y grado escolar.
Sin embargo, la gran mayoría de los niños y niñas están viviendo una situación muy complicada por carecer de estos recursos. El final del ciclo escolar anterior fue realmente muy complicado para ellos y seguramente perdieron mucho de lo que deberían haber aprendido.
En este año 2020-2021 se partió de la experiencia previa, con profesores más capacitados para el uso de la tecnología y con recursos para poder hacer contacto con sus estudiantes -en ocasiones de manera heroica por parte de muchos profesores de comunidades rurales- y la SEP planteó el programa Aprende en casa en una segunda etapa recurriendo a convenios con las televisoras públicas y privadas para transmitir los temas de las diversas asignaturas.
Esta etapa según la SEP, ha sido exitosa. El 24 de febrero, la SEP publicó su boletín número 40 sobre este programa y en él se asegura que en un estudio en el que participaron casi dos millones de niños, niñas y adolescentes en el programa, se concluye que 9 de cada 10 estudiantes han adquirido los aprendizajes que marcan los planes de estudio y que el 80% de los educandos recibe acompañamiento de los profesores.
Este boletín puede consultarse en la siguiente liga: https://www.gob.mx/sep/articulos/boletin-sep-no-40-nueve-de-cada-10-alumnos-adquirio-nuevos-aprendizajes-con-la-estrategia-aprende-en-casa
En otro estudio realizado por colegas investigadores del Sistema de Universidades Jesuitas y la Universidad Autónoma de Guerrero -Luis Medina Gual, Ibero CDMX, Elvia Garduño Teliz, Universidad Autónoma de Guerrero, Cimenna Chao Rebolledo, Ibero, CDMX, Luz del Carmen Montes Pacheco, Ibero Puebla y Miguel Ángel Rivera Navarro, Ibero CDMX- titulado: Tenemos otros datos…sobre aprende en casa, publicado en el portal Educación futura que puede consultarse aquí: http://www.educacionfutura.org/tenemos-otros-datos-sobre-aprende-en-casa/ , realizado con una muestra menor, se obtienen datos menos optimistas respecto a los resultados del programa.
El porcentaje de estudiantes que reporta entre los tres recursos más utilizados el programa Aprende en casa 2, en el nivel de primaria es solamente del 44.2%, en la secundaria de un 55.3% y en el bachillerato solamente un 15.6%.
Los resultados de este estudio muestran que entre más crece la complejidad de las asignaturas conforme van avanzando los grados y niveles escolares, la efectividad de este programa parece disminuir notablemente como elemento para el aprendizaje de contenidos.
Hay algunos datos interesantes que muestran que en alguna medida se ha logrado promover aprendizajes y que no se ha perdido del todo el ciclo escolar pero es indudable que estas generaciones tendrán que trabajar muy fuerte con sus profesores para poder recuperar los aprendizajes perdidos y para reaprender a socializar con sus pares y a desarrollarse como ciudadanos miembros de una comunidad con tantos desafíos como tiene nuestro país.
Si se logra el retorno a las escuelas en Campeche como lo pide el presidente y no se produce un efecto de rebrote en los contagios como ha pasado en otros países como recientemente sucedió en Italia, tendremos sin duda un signo de esperanza. Pero mi postura personal es que debemos priorizar por encima de cualquier cosa la vida y la salud de estudiantes y profesores y que el retorno, cuando haya condiciones, debe planearse muy bien y hacerse de forma gradual y muy cuidadosa.
Porque como afirma Carlos Puig en un artículo relativo al tema publicado en Milenio diario el 24 de febrero pasado: “Ahora lo que necesitamos es imaginación y aprendizaje de otras experiencias, y debate y conversación pública que hagan el regreso —sí, parcial, sí, híbrido, sí, poco a poco— posible. Y lo necesitamos hacer juntos. Ni la bronca de las privadas ni la paralización de las públicas sirven de nada”.
https://www.milenio.com/opinion/carlos-puig/duda-razonable/el-desastre-educativo-y-lo-que-falta