Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El COVID-19 produce daños diversos al cerebro

Algunas alteraciones mentales son confusión, delirio o inclusive coma e ictus cerebral

José Ramón Eguibar Cuenca

Médico de profesión, maestro en Ciencias Fisiológicas por la BUAP y doctor en Neurociencias por el CINVESTAV del IPN. Es miembro del SNI y de la Academia Nacional de Medicina. Actualmente es director General de Internacionalización de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Sábado, Noviembre 7, 2020

La semana pasada mencioné que la pérdida de la capacidad de percibir olores (anosmia), o de percibir los sabores de los alimentos (ageusia) eran síntomas muy tempranos de la enfermedad COVID-19. Pero también se han descrito como síntomas nauseas, vómito, confusión mental e incluso delirios. Es por esto por lo que en un estudio en varios hospitales europeos se decidió medir la actividad cerebral mediante el electroencefalograma (EEG) en 620 pacientes afectados de esta enfermedad. Dos tercios de los pacientes fueron hombres y la edad promedio fue de 61 años, y de manera importante, el 60% de ellos tuvo alteraciones mentales como confusión, delirio o inclusive coma. Se debe destacar que un tercio de los pacientes mostró signos similares a un accidente vasculocerebral, también llamado ictus cerebral, con alteraciones del habla, entumecimiento en las extremidades, mareos y/o pérdida del equilibrio e incluso incapacidad para ver con uno o ambos ojos. Estas manifestaciones se deben a que hay una inflamación generalizada del cerebro con afectación preferente hacia los lóbulos frontales, la parte del cerebro por detrás de la frente. Esta área es muy importante porque ahí se encuentran funciones como la toma de decisiones, también llamado libre albedrío o la capacidad de razonar de manera lógica y coherente. Es necesario entonces que a los pacientes afectados de COVID-19 se les evalué su capacidad mental y se les dé seguimiento con estudios como el EEG o estudios de imágenes cerebral como la tomografía axial computada (TAC) o por resonancia magnética funcional (RMF). Esto nos permitirá diagnosticar el daño del cerebro y poner las medidas de rehabilitación que se requieran. Debemos estar claros que el coronavirus SARS-CoV-2 viaja por el cuerpo y produce lesiones más allá de los pulmones en otros órganos del cuerpo como riñones, hígado, corazón y ahora el cerebro. Es una razón más para no considerar a esta enfermedad como algo trivial y seguirnos cuidando con medidas como el cubrebocas, la sana distancia, evitar espacios cerrados con acumulación de personas y desde luego realizar el lavado de manos frecuente.

Vistas: 928
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs