Los congresos de Oaxaca y Tabasco aprobaron leyes que van dirigidas contra lo que popularmente se conoce como “comida chatarra”, y ahora el diputado y Presidente del Congreso estatal, Gabriel Biestro asegura que se revisarán las leyes de esos estados y, sí es viable, la mayoría legislativa aplicará una reforma similar en nuestra entidad.
Imagine el escenario, querido Lector: la señora que vende nieves, el señor que vende merengues, la adolescente que vende gelatinas o el señor que vende “chicharrines” afuera de una escuela estarán incurriendo en un crimen si un niño les compra el producto sin la presencia de un padre o tutor: podrán ser penados por vender productos que los ayudan a sobrevivir.
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La finalidad de las leyes contra “la comida chatarra” de Oaxaca y Tabasco se leen bien: combatir la obesidad de los niños para que no desarrollen enfermedades cardiovasculares en su juventud o edad adulta.
Se espera que estas leyes reviertan las tendencias preocupantes de sobrepeso en nuestro país en la población infantil: el 40% de los niños reciben su ingesta calórica del consumo de la “comida chatarra” y una encuesta del gobierno mexicano en el 2018 demostró que el 75% de los niños tenían sobrepeso o eran obesos (Tabasco becomes the second state to ban junk food sales to children).
A pesar de la buena voluntad estas leyes aun no son claras, ya que no se ha definido lo que es la “comida chatarra.”
Mostremos lo que dice la ley de Tabasco:
La serie de reformas a las leyes locales de Salud, Educación y Hacienda, prohíben ‘la venta, distribución, donación, dádiva y suministro de bebidas azucaradas pre envasadas, bebidas azucaradas carbonatadas, golosinas y alimentos procesados adicionados con altas cantidades de grasa, azúcares y sodio’ en todo el Estado (Otro más: Tabasco aprueba 'Ley antichatarra' para menores).
Será la Secretaría de Salud de Tabasco la que emitirá el listado de alimentos que serán prohibidos, así que de manera oficial aún no sabemos lo que Tabasco considera “comida chatarra.”
Lo que si queda claro es
Que se prohibirá la instalación de máquinas expendedoras y la colocación de anuncios, carteles o cualquier tipo de publicidad referente a comida chatarra en un radio de 300 metros de centros educativos de nivel básico y centros de atención médica ambulatoria y hospitalaria (Otro más: Tabasco aprueba 'Ley antichatarra' para menores).
En esta ocasión y debido a que aún no tenemos el listado oficial de “comida chatarra,” propongo que nos enfoquemos a los dulces y el impacto que esta ley puede tener sobre el consumo y manufactura de los mismos.
La palabra “dulce” no es un término neutral, por lo que en este artículo entenderemos que es aquel alimento “1. Que causa cierta sensación suave y agradable al paladar, como la miel, el azúcar, etc. 2. Que no es agrio o salobre, comparado con otras cosas de la misma especie. 3. Dicho de un alimento: Que está insulso, falto de sal” (Española).
Nuestros ancestros probablemente desarrollaron un gusto por lo dulce como una manera de discernir entre las frutas que eran comestibles y aquellas que estaban podridas (Richardson 32).
La identidad que se ha construido en torno a los dulces ha sido determinada por el lugar en el que vivimos, quien tiene el control político y económico, así como que tan rica es la población (Mintz 16).
A través de la historia el consumo de dulces era poco frecuente y se hacía en ocasiones especiales, pero a partir de la Revolución industrial, el bajo costo de la confección de dulces propició su mayor consumo, y con ello el incremento de ciertas enfermedades como la diabetes.
El Dr. Óscar Martínez, de la Universidad de Arizona, afirmaba que al Estado sólo le interesan dos cosas y permítame desilusionarlo querido Lector, la felicidad de sus ciudadanos no es una de ellas. Lo que le interesa al Gobierno es que los ciudadanos paguen los impuestos y que no le cueste mucho dinero atender las enfermedades de los mismos.
Bajo esta lógica, los congresos de Oaxaca y Tabasco así como la Secretaría de Hacienda cumplen esta aseveración: este año el gobierno federal ha logrado recaudar impuestos de manera agresiva, y ahora estaría luchando por que en el futuro el Estado no tenga que preocuparse por que los ciudadanos mexicanos que lleven una mala dieta se enfermen, y el gobierno tenga que pagar en exceso por ello.
Parece apropiado citar la Encíclica Divini Redemptoris del Papa Pío XI, que explicó que “la sociedad es para el hombre y no viceversa” en una crítica a las diversas formas de gobierno que había revertido el orden, privilegiando al Estado y perjudicando a los ciudadanos (Shaw 588). Debemos considerar si debemos estar sujetos a la voluntad del Estado, o si el Estado debe estar a nuestro servicio. Esta columna se escribe a partir del segundo planteamiento.
Las legislaturas locales de Oaxaca y Tabasco han determinado pasar leyes a rajatabla sin dialogar con la ciudadanía que afirman representar, y en el caso de Oaxaca, dejando una serie de lagunas sobre lo que significa “comida chatarra” que aún no se aclaran (Zavala).
En Oaxaca se estima que de 58 000 negocios, el 60% sobreviven de la venta de este tipo de alimentos, lo que implica que muchos deberán cerrar (Parola). En Tabasco se estima “que la ‘Ley anti chatarra’ generará pérdidas de 145 millones de pesos mensuales” (Piden frenar 'Ley chatarra' en Tabasco; prevén pérdidas de 16 mil mdp).
Uno de los problemas más grandes que para el Estado tiene la venta de dulces, es el público al que va dirigido y la lealtad a las marcas que esto genera: para nadie es secreto que la venta de dulces ha estado dirigida a los niños desde fines del siglo XIX. Esto ha sido un tema tabú para las fábricas de dulces, ya que por un lado se explota el deseo de los niños de consumir dulces, a costa de una ganancia, pero por otro también se les da alegría a los niños a partir de lo que degustan (Richardson 10).
Aunque los niños no son constantes en sus gustos, si derivan cierto placer de comprar y poseer objetos. Esto se nota en la influencia que tienen sus pares sobre ellos a partir de los cinco años. La manera de las compañías dulceras de atraer a los niños ha sido a partir de la construcción de una lealtad a la marca derivado de personajes caricaturescos, además de regalar juguetes, figuras o juegos (Richardson 33).
Pero no sólo lo disfrutan los niños: en la década del 50 las compañías de dulces estadounidenses comisionaron una investigación dirigida por Ernesto Dichter, que identificó que la culpa era uno de los mayores obstáculos para que los adultos consumieran dulces. A partir de su sugerencia las compañías dulceras comenzaron a promocionar que el dulce se entendiera como una recompensa por un día pesado, tomando claros tintes de la experiencia de la infancia, en la que se recompensaba al niño bien portado con algo dulce (Richardson 33).
Cuando pensamos en los dulces, uno de los primeros sentimientos que sentimos es el de la seguridad: esto se nota sobre todo en las épocas de guerra y de crisis económica. Después de los ataques del 11 de septiembre del 2001, la venta de los dulces incrementó de manera apreciable lo que hizo que el Presidente de manufactura confeccionaría de Canadá reflexionara que “Cada vez que la economía baja o que el nivel de estrés se incrementa, sube la venta de los dulces” (Richardson 10).
Desde la década de 1980 las industrias dulceras se han tenido que enfrentar a la crítica mayor por parte de individuos y organismos que ven en ellas un riesgo para la salud. A la vez que hay una competencia mayor por parte de productos que se promocionan como saludables y que le quitan mercado al de las golosinas, un ejemplo son las barras de granola (Richardson 10).
La relación del ser humano con el dulce es compleja, como demuestra este pequeño análisis: Hay diversos factores que la legislatura debería analizar, antes de aprobar una ley como la que se está proponiendo y dimensionar los alcances que tendrá sobre la vida de todos los ciudadanos del estado.
Twitter: @Fofi5
Trabajos citados
Española, Real Academia. Dulce. 2001. https://www.rae.es/drae2001/dulce. 19 de Agosto de 2020.
Mintz, Sidney W. Sweetness and Power: The Place of Sugar in Modern History. Nueva York: Penguin Books, 1985.
«Otro más: Tabasco aprueba 'Ley antichatarra' para menores.» Reporte Índigo 17 de Agosto de 2020. https://www.reporteindigo.com/reporte/otro-mas-tabasco-aprueba-ley-antichatarra-para-menores/#:~:text=Con%2022%20votos%20a%20favor,grasas%20a%20menores%20de%20edad.&text=La%20'Ley%20Antichatarra'%20fue%20presentada,el%20gobernador%20Ad%C3%A1n%20Augusto%20.
Parola, Pedro. «Pequeños comercios podrían sumarse al ambulantaje por ley chatarra.» Cuarta Plana 12 de Agosto de 2020. https://www.cuartaplana.com/2020/08/Pequenos-comercios-podrian-sumarse-al-ambulantaje-por-ley-chatarra/.
«Piden frenar 'Ley chatarra' en Tabasco; prevén pérdidas de 16 mil mdp.» Excelsior 18 de Agosto de 2020. https://www.excelsior.com.mx/nacional/piden-frenar-ley-chatarra-en-tabasco-preven-perdidas-de-16-mil-mdp/1400474.
Richardson, Tim. Sweets: A History of Candy. Nueva York: Bloomsbury, 2002.
Rodríguez, Óscar. «Murat analiza valer derecho de veto a ley sobre comida chatarra.» Milenio 18 de Agosto de 2020. https://www.milenio.com/estados/oaxaca-murat-analiza-valer-derecho-veto-ley-comida-chatarra.
Shaw, Russell. Eight Popes and the Crisis of Modernity:. San Francisco: Ignatius Press, 2020.
«Tabasco becomes the second state to ban junk food sales to children.» El Universal 18 de Agosto de 2020. https://www.eluniversal.com.mx/english/tabasco-becomes-second-state-ban-junk-food-sales-children.
Zavala, Juan Carlos. «Exigen en Congreso aclarar "vacíos" en ley contra comida chatarra; piden detallar productos.» El Universal 13 de Agosto de 2020. https://oaxaca.eluniversal.com.mx/estatal/13-08-2020/exigen-en-congreso-aclarar-vacios-en-ley-contra-comida-chatarra-piden-detallar.