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Opinión



Analizar, debatir, tomar postura

Lunes, Noviembre 25, 2019 - 08:27
 
 
   

Angélica Buendía. Discurso inaugural del XV Congreso Nacional de Investigación Educativa

“Una reflexión que permanece es el significado que otorgamos a la educación. En mi andar como docente e investigadora, asumo a la educación como un proceso de transformación que responde a un contexto histórico-social y político, que libera, propicia la reflexión, desarrolla posturas críticas y sistemáticas, despierta la curiosidad, impulsa la creatividad, mejora las capacidades intelectuales y sociales, y propicia la comprensión de un mundo cada vez más complejo y diverso”.

Angélica Buendía. Discurso inaugural del XV Congreso Nacional de Investigación Educativa.

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Como les compartí en la entrega de la semana pasada, del 19 al 22 de noviembre se realizó en la ciudad de Acapulco el XV Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE) que convoca cada dos años el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) y por quinta ocasión se llevó a cabo el Encuentro Nacional de Estudiantes de Posgrados en Educación (ENEPE) el día previo al inicio del congreso.

El ENEPE y el CNIE se han ido convirtiendo en espacios imprescindibles de confluencia, diálogo, discusión, debate, análisis, propuesta, difusión de conocimiento sobre temas muy relevantes y diversos que conforman en mosaico complejo que constituye el proceso educativo en sus distintos ángulos, niveles, dimensiones, modalidades, aproximaciones disciplinares y perspectivas teóricas y metodológicas.

Se trata también de una fiesta en el ámbito humano pues a pesar de las diferencias que en algunos momentos históricos del país –como los del álgido desencuentro que suscitó la reforma educativa del 2013 que se reflejó en un ambiente de tensión y cierta polarización en el XIII CNIE- el clima general del encuentro de estudiantes y del congreso es de fraternidad gremial y de solidaridad frente al objetivo común de pensar el significado que otorgamos a la educación, como dice la cita que sirve de epígrafe a este artículo, y las formas más pertinentes de contribuir desde nuestra trinchera como investigadores a su mejora continua para contribuir al desarrollo del país.

Este espacio es además una verdadera oportunidad de aprendizaje en la que los investigadores en formación, los que inician una trayectoria en el campo y los investigadores consolidados y prestigiados comparten sus proyectos, enfoques teóricos, métodos y resultados de investigación y dialogan sobre los variados subtemas que conforman las 18 áreas temáticas en que están agrupadas las contribuciones.

Según los datos que reporta la memoria videográfica del congreso participaron en esta ocasión alrededor de 4000 congresistas, se impartieron 20 conferencias magistrales –las plenarias de inauguración y clausura y una por cada área temática-, 18 conversaciones educativas –una por área temática- y se presentaron en las mesas 1882 contribuciones que fueron aprobadas en el proceso de dictaminación. Hubo también una intensa actividad en las mesas de presentación de libros. En el marco de las actividades del congreso se celebraron también las asambleas de redes temáticas de investigación y la asamblea general de socios de COMIE en la que se votó para renovar el comité directivo que será presidido en los siguientes dos años por el Dr. Germán Álvarez Mendiola, investigador del DIE-CINVESTAV. Además hubo actividades culturales y la carrera COMIE que empieza a volverse tradicional.

En el marco de la ceremonia de clausura se llevó a cabo la entrega de premios del concurso COMIE a las mejores tesis de posgrado en el área de Educación que ganaron en el nivel de tesis de maestría, Miguel Ángel Espíndola Lugo de la Maestría en Docencia Científica y Tecnológica del Centro de Investigaciones Económicas, Administrativas y Sociales del Instituto Politécnico Nacional y Teresa Eugenia Brito Miranda del Doctorado Interinstitucional en Educación de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Una actividad novedosa e interesante fue la conversación educativa titulada La investigación educativa en el posgrado: reconocimiento COMIE a tesis de posgrado en educación (2017-2018) que se realizó por primera vez y abrió un espacio para que los ganadores de este reconocimiento, sus directores de tesis y los dictaminadores de sus trabajos dialogaran respecto al contenido y al proceso de construcción de estas investigaciones destacadas. Este espacio debería mantenerse, afinando algunos aspectos de su dinámica y contenido.

Mi impresión general es que salvo algunos detalles operativos de la organización, que no fueron graves, el congreso se realizó con gran eficacia y fluidez a pesar de la gran dificultad logística que implica la coordinación de tantas personas, mesas de trabajo y auditorios funcionando simultáneamente.

El ambiente fue mucho más distendido y cordial que en los congresos pasados lo que me parece que tuvo que ver en gran medida con la derogación de la reforma educativa del 2013 y el discurso de revaloración del magisterio que abanderó el gobierno y el poder legislativo entrantes en el proceso de construcción de la nueva reforma constitucional y de la legislación secundaria que la normará.

Esto tiene desde mi punto de vista una cara positiva y una que me resulta un tanto desalentadora. La cara positiva tiene que ver con que el ambiente del congreso fue más propicio para la presentación y el diálogo de trabajos y la actitud de todos los ponentes y participantes de concentró en las conferencias, conversaciones y contribuciones presentadas y en el diálogo sobre ellas dejando de lado los elementos de activismo que se dieron en los dos congresos anteriores.

Un congreso de investigación necesita este ambiente de concentración y análisis para cumplir con su objetivo que es el de la presentación, análisis y debate sobre los trabajos de generación de conocimiento que ahí se exponen y por ello es muy positivo que este congreso haya retomado cien por ciento esta dinámica.

Sin embargo, la parte que desde mi punto de vista no es tan alentadora es la que tiene que ver con la falta de interés en el análisis crítico de la reforma recientemente aprobada y de sus distintos ángulos y consecuencias previsibles para el funcionamiento del sistema educativo de nuestro país.

Porque los académicos que fueron hiper-críticos de la reforma anterior no mostraron ahora el mismo entusiasmo e interés en el debate de la nueva reforma -salvo algunos espacios interesantes donde se discutió por ejemplo el tema del mérito- y la mesa del nuevo organismo encargado constitucionalmente de la revaloración de los docentes y la mejora continua de la educación se realizó prácticamente “sin pena ni gloria” durante los días del congreso y tuvo un contenido que según una colega investigadora que tuvo oportunidad de escuchar los planteamientos, se resume en la expresión: “sin comentarios”.

Espero sin embargo que de las ponencias, conferencias y conversatorios presentados se puedan derivar decisiones de políticas públicas en educación que contribuyan a responder a los enormes desafíos de nuestra educación nacional. Espero que las propuestas que se hagan en estos años sean, como dijo la misma Dra. Buendía en su discurso inaugural “…responsables y fundadas en el conocimiento del sistema y en el reconocimiento de la diversidad de los contextos y de nuestros estudiantes, en la posibilidad de abonar a la realización de sus sueños y a una vida digna y, al mismo tiempo, al desarrollo del país”.

En mi muy personal síntesis del congreso, creo que hay que celebrar que el COMIE haya llegado a sus primeros 25 años con la solidez mostrada en el XVCNIE y que todos los investigadores educativos del país –miembros o no del consejo- debemos seguir trabajando por mantener y consolidar este espacio en el que cada dos años podemos reunirnos a analizar, debatir y tomar postura sobre los diversos temas que conforman el complejo y siempre desafiante mundo de la educación nacional, en clave de compromiso social con nuestro país.


Semblanza

Martín López Calva

Doctor en Educación por la Universidad Autónoma de Tlaxcala, maestro en Educación superior por la misma universidad y en Humanismo universitario por la Universidad Iberoamericana Puebla. Ha sido dos veces “Lonergan Fellow” por el Lonergan Institute de Boston College (1997-1998 y 2006-2007). Fue coordinador del doctorado interinstitucional en Educación y enlace de la UIA Puebla en el campo estratégico de “Modelos y políticas educativas” del sistema universitario jesuita (SUJ) desde agosto de 2007 hasta marzo de 2012 y académico de tiempo completo en esta universidad desde abril de 1988 hasta marzo de 2012 donde obtuvo el reconocimiento de académico numerario e imparte hasta la fecha cursos de licenciatura y posgrado en el área de Educación. Tiene experiencia docente a nivel de licenciatura, posgrado y formación de profesores en la UIA Puebla, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Universidad de las Américas Puebla, Universidad Anáhuac y otras desde 1988. Actualmente es Director académico de posgrados en Artes y Humanidades de la UPAEP. Ha publicado diecisiete libros sobre temas educativos (los más recientes: Educación humanista –tres tomos- en Ed. Gernika y Gestión curricular por competencias en educación media y superior, en coautoría con Juan Antonio García Fraile), diez capítulos en libros colectivos y alrededor de 45 artículos en revistas de educación.

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