La sorpresa no es el fallo del Tribunal Electoral Federal para realizar un recuento de todos los votos porque la elección de Puebla carece de certeza.
No, la sorpresa sería que la elección no se anule. La montaña de impugnaciones e inconsistencias no tiene otra desembocadura. Esa resolución, la anulación y convocatoria a nuevas elecciones domina la percepción jurídica y política. No existe otra salida.
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Expliquémonos.
1.-Esto es política, no es la elección de la mesa directiva de la sociedad de alumnos de una preparatoria.
2.-Lo que está en juego son muchas cosas. Es el gobierno de seis años del cuarto estado más importante del país. Puebla, para el presidente electo fue y es sumamente importante, primero para la elección y luego para su gobierno.
3.-El desahogo del conflicto propiamente electoral es el cómo. Pero el qué, el telón de fondo, es el eslabón que Puebla representa en la nueva recomposición de fuerzas políticas del país.
4.-El exgobernador Rafael Moreno Valle defiende, en el filo de las aristas del derecho, el aparente triunfo de su esposa, pero la confrontación es de otra naturaleza.
5.-Es de todos conocido que este caso ha puesto en la mesa de hostilidades a dos poderes totalmente desiguales. AMLO con una victoria contundente y un tejido de fuerzas a su derredor que se pliegan cada día. Enfrente, está Moreno Valle, quien para efectos prácticos, lo ha perdido todo.
6.-Cierto, atrás del exgobernador podrían estar aún, leves nexos con Peña Nieto, Osorio Chong y el Grupo Hank (las constructoras y obras, usted lo sabe). Y tímidamente Elba Esther. Pero, frente a la realidad, observando con sentido común (y espíritu de supervivencia) la medición de fuerzas en el escenario, con discreción estos actores ya están “cantando la palinodia”.
Recordemos a Pedro, quien sin mayor problema negó a Jesús tres veces. Con el gallo incluido.
7.-Mucho más sensible ante esta realidad, el gobernador Yunes de Veracruz se apresuró a doblar las manos y subordinar a su hijo. Hizo una correcta y veloz lectura del momento. Y claro, observó de reojo la tormenta y la guillotina tras bambalinas. Y no precisamente en el litoral del Golfo…
8.-Los órganos electorales federales no gozan hoy de un alto grado de credibilidad y confianza. Son neutrales y apartidistas en teoría, sólo en apariencia. En la realidad se constituyeron con cuotas de poder partidista. Y Peña Nieto tuvo mano en esto. Hoy brilla un nuevo sol, y ellos no comen lumbre. No cuesta mucho trabajo pensar que sus fallos y decisiones no provienen de una voluntad impoluta y celestial. Máxime, que en el caso de Puebla, hablamos de una elección viciada, sucia y carente de certeza. Con esa materia prima pestilente y tramposa, buscarán no enlodarse las manos frente a los seis años que empiezan.
9.-Más allá de alegatos, argucias, estirones y apelaciones legales, o legaloides, es evidente que la elección en Puebla está viciada de origen. Los órganos electorales locales son hechura del gobierno estatal y a él sirven. El resultado de su “trabajo” no puede ser de otra manera. El olmo no da peras ni los cerdos comen margaritas.
10.- El golpe de mano del TRIFE al ordenar y realizar el recuento de “voto por voto y casilla por casilla”, arroja a la basura al instituto local electoral y, la percepción que deja es que estamos en la antesala de la anulación de la elección y la convocatoria a nuevos comicios.
11.-Esa lectura se da en la mayor parte de los analistas políticos, pero uno de modo contundente así lo apunta, Luis Carlos Ugalde, quien con su vasta experiencia en la materia ha dicho textualmente –después de enumerar una larga lista de inconsistencias- que “con todo esto, podría haber elementos para que la elección se anule.”
12.-En todo este mar de información, merece un reconocimiento el trabajo del investigador de la Ibero Miguel Reyes Hernández. Él y su equipo, hicieron un estudio sumamente acucioso y bajo microscopio de toda la documentación electoral poblana. Sus conclusiones son contundentes respecto del cúmulo de irregularidades, manipulaciones e inconsistencias. Seguramente, esa investigación mucho servirá para la tarea del TRIFE que hoy comienza en la capital del país.
13.-Pero, esto que está en manos del Tribunal Federal Electoral, es tan sólo una faceta de la investigación. Existen otras impugnaciones entre las que figuran hechos violentos, coacción del voto, homicidios inclusive, exceso de gastos, robo de votos, manipulación de documentación electoral, etc.
14.-Y, más allá del derecho, el peso que tiene la referencia de López Obrador sobre los comicios poblanos: “La elección de Puebla está manchada por la compra de votos”. Esta apreciación no figura precisamente en la balanza electoral de las autoridades que juzgan el caso, pero sería ingenuo pensar que tal criterio es indiferente para los juzgadores.
No debiera apelarse a tomar en cuenta un comentario así… si estuviéramos en Suecia.
Pero estamos en México.
Amigos, esto es política, y no se trata de la elección de la reina de la primavera.
Pero, después de todo, el juicio de usted es el más importante.