En 1492 todo cambió para los habitantes del continente americano. La llegada de Cristóbal Colón y un grupo de marinos avezados abrió el continente a la llegada masiva de europeos. Diversos estudios han tratado de discernir qué pasó con este encuentro. Ahora se agregan los estudios genéticos realizados por el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN). En este estudio se analizaron doce personas pertenecientes a seis grupos étnicos: del norte: a los tarahumaras y tepehuanos; del centro y sur, nahuas, totonacas y zapotecos; y de la península de Yucatán los mayas como lo reportó el Dr. Xavier Soberón Maninero, Director General del INMEGEN y que trabajó en colaboración con el Dr. Samuel Canizales Quinteros, profesor investigador de la Unidad Periférica de Investigación en Genómica de Poblaciones Aplicada a la Salud, de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El estudio analizó 552 genomas y de esta forma se pudo discernir que en todos los grupos estudiados con tres mil 200 millones de pares de bases que conforman el genoma humano. Recordemos que el código genético consta de cuatro letras: A, T, G, y C que corresponde a los compuestos adenina, timina, guanina y citosina. Este estudio ha podido mostrar que los genomas en México tienen una variación pequeña y está conformada en su mayoría de poblaciones en América de hace 10,000 años, y europeos en su mayoría del sur de España. Dado que el ácido desoxirribonucleico (ADN) de las mitocondrias, las unidades productoras de energía en la célula, solo provienen de las madres y los genes contenidos en el cromosoma Y solo proviene de los padres, se ha podido determinar también que generalmente el mestizaje sucedió entre mujeres indígenas y los conquistadores europeos. Esperamos que estos hallazgos contribuyan a quitar el prejuicio racial ya que somos un grupo de mestizos en México.