Hace varios años se empleó la ketamina como un anestésico de corta duración, pero se dejó de usar debido a que ocasionaba alucinaciones visuales. Por lo que su uso se limitó al veterinario, para anestesiar a animales de laboratorio y de rancho y granja. Dado que altera la consciencia se ha usado como una droga ilegal particularmente para los vacacionistas extranjeros en el verano (los denominados spring breakers). Los nombres en las calles de la droga son tan variados como: keta, vitamina K, Special K o kit kat.
Un grupo de investigadores de los laboratorios Janssen y de la Escuela de Medicina de Yale en los Estados Unidos de Norteamérica obtuvieron un derivado de la ketamina denominado esketamine y lo formularon como un aerosol nasal, para el tratamiento de la depresión y en particular para las ideas suicidas, que se asocian frecuentemente a esta enfermedad mental. Actualmente este aerosol se encuentra en la fase II de investigación clínica, lo que implica que se está probando en un grupo de pacientes de varios países y tener los controles correspondientes. La droga se administra dos veces por semana por un período de cuatro semanas y se evalúa de manera estricta a los pacientes en cuanto a su estado de salud en general, su estado mental, se les mide la depresión y sus ideas suicidas.
Más artículos del autor
Los resultados son alentadores dice el Dr. Robert Freedman editor en jefe de la revista Americana de Psiquiatría. Sin embargo, el seguimiento de los pacientes tratados es muy importante, dado lo que se sabe de la ketamina como droga adictiva y generadora de alucinaciones. Estimado lector la búsqueda de nuevas opciones terapéuticas es una parte de la investigación clínica y es la base que nos ofrece nuevos y mejores fármacos para tratar o paliar las enfermedades que aquejan al hombre.