Es común decir que existen malas personas, sin principios, sin valores y sin una ética definida que les permita actuar de forma apropiada, pero ¿qué hay detrás de estas malas acciones? De una manera innata todos los seres humanos estamos facultados para pensar y amar de manera correcta y razonable, sin embargo, esto se desvirtúa en el momento que existe la influencia o falta de identidad familiar como institución formadora del ser.
En la actualidad los tipos de familia han ido variando y esto contribuye a que existan carencias personales y otros tipos de necesidades que se relacionan con el contexto en el que se vive. ¿Qué se aprende de la familia? Se aprende a amar incondicionalmente, el reconocimiento y el trato hacia las demás personas, el sentido de pertenencia, a ser resilientes, es la base de la socialización e inteligencia moral, emocional y espiritual.
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La familia está respaldada en el amor y en la firme intención de hacer bien al otro, la idea es fomentar la seguridad en los miembros que la integran, sin actuar de manera ventajosa, saber reconocer los talentos de cada miembro y valorar sus capacidades, tiene un objetivo claro que es desarrollar un sentido de pertenencia que les permita actuar con lealtad a los principios y valores que para la familia son importantes, todo esto permite desarrollar a las personas con una perspectiva humana y moralmente aceptable, capaces de sobreponerse a cualquier circunstancia de la vida, desarrollan la capacidad para enfrentar cada situación o decisión de una forma coherente; si se le diera el valor real que se merece a la familia existiría una oportunidad de que las personas nos desarrolláramos distinto y entonces cada acción estaría respaldada con una buena intención, basada en la felicidad y el bienestar para todos y con una visión amplia para entender que nadie está determinado a ser la persona que ya se formó, pues cada día y cada decisión puede ser definitiva para mejorar la calidad de vida.
La familia tiene un poder significativo, no solo de parentesco, sino afectivo y esto es lo que da impulso a las personas para que actúen de manera correcta, es por ello que aquellas a las que llamamos “malas personas” no se les puede catalogar como tal, mejor dicho han sido personas formadas de manera incorrecta, con excesos, carencias, limitaciones, culpas, resentimientos y por esto mismo su conducta no ha sido la adecuada. Aplica para todos aquellos que en ocasiones se dejan llevar por lo inmediato: dinero o poder y a través de esto es la única forma que tienen para cometer actos injustos para los demás.
Quien no es capaz de invertirse en su familia, quien no tiene la intención de mejorar o sanar sus relaciones familiares, quien no entiende que es importante para los demás, o no se siente amado o valorado, difícilmente tendrá voluntad e intención de ser una buena persona e invertirse como tal con la sociedad.