Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

México de la Independencia: País de Ignorancia, de Pobreza, de Educación Incipiente

.

Guadalupe Barradas Guevara

Doctora en Educación y  Maestra en Investigación Educativa por la Universidad Iberoamericana Puebla, y Especialista en la Enseñanza de Educación Moral y Ética por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente, docente de licenciatura y postgrado. Ha sido investigadora, en concordancia, de la UIA y la REDUVAL.  Autora y coautora de artículos indexados: “El maestro es un agente moral”; “Calidad educativa: Mito o Realidad”; “Valores Profesionales en la Formación Universitaria”, entre otros.

Miércoles, Septiembre 16, 2015

Estimados lectores, el título que aquí remito es la continuación de uno de mis artículos publicado tiempo atrás, el cual comienza de la siguiente manera:

México de la Independencia, país de ignorancia, de pobreza, de educación incipiente en manos de la Iglesia, cuyo objetivo final fue la “instrucción” basada en la disciplina de las nuevas élites criollas, que pretendía eliminar las concepciones y categorías mentales de las culturas prehispánicas por nuevos esquemas y formas de vida más convenientes para la cultura española.

Más artículos del autor

País de creyentes, Guadalupano, lleno de injusticias y abusos de prerrogativas. Usurpado, violentado y humillado, que a través del arte y las letras se origina una conciencia nacional, que va madurando en el siglo XVIII, cuando los espíritus más selectos entran en contacto con la filosofía, con la razón; siendo seducidos por la apertura intelectual del enciclopedismo y conmoviéndose ante los grandes ejemplos de la Independencia norteamericana y la Revolución Francesa (…)

Como podemos observar, este panorama socio-político-cultural de la Colonia, no es tan distante al México que tenemos, pues aún se muestran los efectos coercitivos que la denominación española tuvo sobre el desarrollo de nuestro País.

Al respecto Martha Robles en su libro de “educación y sociedad en la historia de México” nos dice:

México, la nación emancipada de la Corona española; confrontaba el compromiso de desarrollar un país desintegrado y colmado de heterogeneidad cultural, económica y social entre sus habitantes (1988, p. 25).

Igualdad y Libertad para Todos”, era la consigna de este movimiento de Independencia, el cual es liderado por un grupo de intelectuales, con consciencia política y social; personas educadas, quienes abolieron la esclavitud y lucharon por los marginados, por aquéllos que estaban condenados a continuar su propia marginación y que hoy en día festejan el 16 de septiembre sin saber el verdadero valor de éste.

Preguntas como: ¿Qué se celebra el 16 de septiembre? ¿Qué es la Independencia de México? ¿Quién fue Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Josefa Ortiz de Domínguez, Guadalupe Victoria, José Ma. Morelos y Pavón, etc.? Son preguntas que deben ser enseñadas en la escuela. Puesto que una nación que estudia su propia historia, la puede conocer, entender y por lo tanto explicar su propia personalidad.

Lamentablemente, lo anterior no es cierto. En muchas escuelas la Historia es una asignatura incomprendida; una asignatura aburrida; una asignatura de cajón que lo que menos hace es interesar a los jóvenes estudiantes en su nación, en su país. Puesto que preguntando a diferentes muchachos qué se celebra en México el 16 de septiembre no lo saben y si mencionan que la Independencia, cuando se les pregunta qué es eso, no saben contestar. Bueno, uno podría pensar, quizás la historia no les gusta, pero, ¿qué podemos decir de aquellos mexicanos que por hábito o inercia se reúnen a dar el Grito en las diferentes plazas de los estados del país para festejar la Independencia pero sin conocer el significado profundo de este movimiento?

Partiendo del hecho anterior, si en verdad el estudio de pasado y la prospectiva de una nación iluminan la comprensión del presente, considero que estamos a años luz de vivir en un país independiente, en un país en donde se pueda hablar de justicia social con un pueblo ilustrado y libre, por el cual nuestros insurgentes pudieran sentirse verdaderamente orgullosos del gran sacrificio que hicieron.

Estimado lector, no sólo basta festejar cada año el mes de la Patria, sino que debemos verdaderamente abolir la esclavitud intelectual, y eso, mis queridos lectores, sólo se logra a través de la educación: haciendo jóvenes buenos, conocedores de su historia, críticos y comprometidos con la sociedad y sólo así podríamos decir que: ¡Viva México! ¡Viva la Independencia! ¡Vivan los héroes que nos dieron Patria!......

Referencias

Álvarez, José Rogelio (1987). Enciclopedia de México. Tomo IV y VII. México: Compañía Editora de Enciclopedias de México. S. A. de C. V.

Barradas Guevara, María Guadalupe. (2012). México de la Independencia: País de Ignorancia, de Pobreza, de Educación Incipiente. Disponible en: http://lupita-barradas.blogspot.mx/2012_09_01_archive.html

Robles, Martha. (1988). Educación y sociedad en la historia de México. México: Siglo Veintiuno Editores.

Vistas: 3238
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs