Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

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Detrás de la tradición del Mole de Caderas hay sufrimiento: activista

Rocío Huerta señala que el platillo típico de Tehuacán oculta una realidad de crueldad y falta de conciencia social

Detrás de la tradición del Mole de Caderas hay sufrimiento: activista

Chivo que será sacrificado para el mole de caderas

Foto: Gran Angular

El mole de caderas, considerado uno de los platillos más emblemáticos de la región de Tehuacán, vuelve cada otoño a las mesas y festivales de Puebla. Sin embargo, detrás de esta tradición gastronómica, hay una historia de dolor y sufrimiento animal que, según activistas, suele pasar desapercibida.

Así lo afirmó Rocío Huerta Domínguez, presidenta de la asociación civil Ética por los Derechos de los Animales (EDA), quien en una entrevista para e-consulta advirtió que detrás del tradicional mole de caderas existe una realidad poco visible: dolor, sufrimiento y opresión hacia los animales.

“No todas las tradiciones son positivas y más hablando de los animales. Es un plato que se sirve en la mesa, pero ¿qué hay atrás? Hay dolor, hay sufrimiento, terror, maltrato, crueldad, hay opresión hacia los animales”, expresó.

Lo que para muchos es motivo de orgullo cultural, para el movimiento animalista representa una práctica violenta.

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Mito del sacrificio “humanitario”

La activista explicó que, aunque se argumenta que existen métodos “más humanitarios” de sacrificio, en la práctica no siempre se cumplen con las normas.

“Se dice que ya tienen formas, entre comillas, humanitarias de sacrificarlos, pero mira, todo animal va a luchar por su vida. Y desgraciadamente a veces no siguen las normas, y aunque las sigan, siempre hay un margen donde hay maltrato, donde hay crueldad”, comentó.

Un negocio detrás del platillo

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También señaló que detrás de este platillo no sólo hay dolor, sino también intereses económicos.

“Desgraciadamente, atrás de un plato de mole de caderas hay dinero de por medio. Por eso habrá siempre dos posturas: quienes están en contra y quienes están a favor”, mencionó.

Este platillo, elaborado con la cadera y el espinazo del chivo, beneficia a productores, restauranteros y gobiernos locales, sin embargo, para los activistas, esta cadena convierte la vida del animal en mercancía.

Una sociedad inconsciente y mecanizada

Desde su experiencia tras años en la defensa animal, Huerta sostuvo que la sociedad normalizó el sufrimiento de los animales.

“Mira, con base en mi experiencia, he llegado a varias conclusiones. Una de ellas es que los humanos vivimos un tanto mecanizados, inconscientes con relación a los animales, al sufrimiento que ellos viven y de todos los animales: los de consumo, los silvestres, los de compañía”, comentó.

Y añadió que somos una sociedad egoísta e inconsciente a las que no les interesa comprender, entender o saber qué hay detrás del consumo de los animales.

Los animales también sienten

La defensora subrayó que los animales son seres sintientes, conscientes de lo que ocurre a su alrededor y capaces de experimentar miedo, angustia o dolor.

“El animal está en el corral y no está tapado, es malla ciclónica. Sacan al chivo que van a matar y los otros lo están viendo. Ellos están viendo que están matando a su amigo, a su igual, a su compañero”, relató.

Esta escena que se repite cada temporada de matanza demuestra como los propios animales observan el sacrificio de sus compañeros, situación, que genera en ellos ansiedad, estrés y una profunda confusión.

“Ellos son seres sintientes igual que nosotros. Al aceptar que son seres sintientes, aceptamos que tienen necesidades en común: emociones, alimentación, bienestar mental, salud y un entorno libre de estrés.”, agregó.

Más allá del veganismo

Finalmente, Rocío subrayó que no se trata de imponer dietas, sino de generar empatía y responsabilidad ética.

“No todos van a ser veganos o vegetarianos, pero las sociedades deben ir tomando más conciencia de que los animales son seres inteligentes y tienen derechos igual que nosotros. Hay que verlos como iguales, no como diferentes, porque en el momento que los ves como diferentes, los ves como inferiores”, concluyó. (PSR)

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