El término Luna de sangre se utiliza para referirse a los eclipses lunares, los cuales ocurren cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, entonces ¿por qué utilizar la denominación luna de sangre?

De acuerdo con Julia Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el término “luna de sangre” tiene que ver con tres cuestiones:

La sombra

El planeta Tierra orbita con su propia sombra, llegando a coincidir el momento en que la Luna queda por debajo de ésta, a lo que se denomina eclipse lunar. Esta situación hace que la luna modifique un poco su color, ya que la luz solar que debería recibir la Luna es desviada.

Partículas atmosféricas

El polvo, arena y cenizas volcánicas, así como el espesor de la atmósfera absorben la luz azul, verde y amarilla del Sol, dejando pasar la luz roja, de tal forma que, el satélite terrestre puede apreciarse en tonalidades rojizas durante algunos eclipses de Luna.

“El espesor de la atmósfera de la Tierra, sumado a partículas de polvo, arena, cenizas volcánicas, entre otros, absorbe la luz azul, verde y amarilla del Sol, pero dejan pasar las tonalidades rojas”, explicó la UNAM en su portal.

Origen del nombre

El nombre hace referencia a una historia bíblica donde relata que el rey Herodes se enamoró de Salomé, quien era la hija que su esposa Herodías había tenido con otro hombre.

Ante la belleza de Salomé, el rey Herodes le pedía constantemente que realizara la Danza de los siete velos, un baile erótico antiguo, sin embargo, la joven se negaba de manera constante. Finalmente, accedió a cambio de tener la cabeza de Juan Bautista.

El rey Herodes llevó a cabo dicha hazaña, la puso en bandeja de plata y se la mostró a Salomé la misma noche en que tuvo lugar un eclipse total de Luna que se iluminó de rojo. Desde ese entonces, se les denomina Lunas de sangre a los eclipses lunares.