Con las intensas lluvias que se registraron en los últimos días, el cauce de lo que alguna vez fue un río de agua cristalina en Atlixco ahora lleva líquido residual combinado con sangre que genera malos olores.

Tal es el caso en la barranca que atraviesa la ciudad en la parte norte, específicamente a un costado del rastro municipal donde de ser transparente el agua pasó a ser roja, debido a la mezcla del agua de drenaje con la sangre de la matanza de animales.

 “Ya no es posible soportar más ese espectáculo ni esos olores, la barranca ya está dentro del centro de la ciudad y bueno la barranca no se puede reubicar, pero el rastro si, ¿cómo es posible que siga descargando su drenaje ahí?, es un foco de contaminación y más con las lluvias que caen por la tarde noche, ya que al otro día sale el sol y evapora todo”, comentó doña Nicolasa quien vive cerca de este lugar.

Pese a que en este trienio se anunció la reubicación de este matadero hacia la zona de Axocopan, debido a las dificultades económicas y lo elevado del costo para la construcción de uno nuevo, no se hizo realidad y en tanto seguirá ubicado dentro de la mancha urbana y a pocas cuadras del corazón de la ciudad.