Los Xochisones son las melodías tradicionales de Huitzilan de Serdán que se cantan en náhuatl al ritmo de la guitarra, el violín y la jarana; están compuestas por trovadores de la región; se tocan tradicionalmente en las fiestas y quienes participan tienen el distintivo de ir acompañados del Xochicuohuit, un collar de flores de buganvilia y bolillos.

Margarita Bonilla Cabrera, habitante del municipio de Huitzilan de Serdán, es una mujer que conoce las tradiciones de su pueblo y que ha participado en varios concursos mostrando los xochisones, el baile principal y sobresaliente del municipio, y que se escucha y baila principalmente en las fiestas matrimoniales.

En entrevista para e-consulta contó que uno de los elementos ocupados para este baile es el xochicuohuit: un palo decorado con flor de buganvilia y pan, que representa a los padres y a los novios. 

Agregó: “para elaborar un xochicuohuit se utiliza la flor de buganvilia morada o la de color de rosa, los palos de xochicuohuit tienen que tener tres ramas que salen de la principal, de donde se agarra y se amarra; en el baile se ocupan cuatro, porque es la mamá, el papá, el yerno y la hija, además de que estos van acompañados de un collar de pan con buganvilias, también”. 

Doña Margarita dijo que para este baile la madre y el padre tiene que bailar un xochison especial con los invitados: la madre con las mujeres y el padre con todos los hombres, otro xochison es para que bailen los novios y los padrinos.

También, dijo que para el ritual se ocupan cuatro participantes y cuatro sones que representan a los novios, padres o padrinos, además de que se tiene que empezar en una hora específica, ya sea a las once o las doce de la noche para terminar a la mañana siguiente.

“Cuando acaba todo, quienes llevan el xochicuohuit y los collares, se los quitan y se los dan a la gente para comer, y se acompaña con café que debe preparar la madre del novio. Por la mañana otra vez bailan los xochicuohuit de despedida, pero estos ya con pura flor y así se acaba el baile”, finalizó.

En Huitzilan de Serdán, gran parte de la población, de origen nahuatl, sigue perpetuando estas tradiciones y pasándolas a las nuevas generaciones a fin de que no se pierdan.