Menos de 10 trabajadores comenzaron este fin de semana a cubrir con tablones de madera las inmediaciones del Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” para que mañana lunes se inicien los trabajos de demolición.

Las obras de infraestructura que anunció el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, llegan casi cuatro años después del sismo de septiembre de 2017, que lo dejó con daños irreparables.

Fuentes cercanas a e-consulta notificaron que los trabajos con personal de la construcción se realizarán hasta el próximo 3 de mayo.

En tanto, durante este fin de semana se empezó a cubrir con madera el perímetro del nosocomio, lo que impedirá su visibilidad desde el exterior.

Maleza, postes de luz caídos, vidrios rotos, paredes cuarteadas y sólo un policía auxiliar vigilante están en el inoperante Hospital General Regional, que lleva más de 1 mil 200 días abandonado.

“Hospital amigo del niño y de la madre por una lactancia feliz” es el único letrero visible que quedó de la entrada principal.

En la fachada, el sindicato de trabajadores de salud del IMSS colocó una manta enorme para agradecer a la delegada en Puebla del IMSS, María Aurora Treviño García, su apoyo para intervenir el sitio.

La demolición del Hospital General Regional No. 36 de San Alejandro pone fin a un inmueble  construido en 1972, es decir, hace 49 años.

¿Qué van a demoler?

De acuerdo con la delegada del IMSSMaría Aurora Treviño García, los cuerpos A, B, C, D, y E del Hospital de San Alejandro deberán ser demolidos en su totalidad.

También van a derribar la zona de urgencias, la torre de hospitalización, el módulo de consulta externa, así como los edificios donde se encuentran la junta de gobierno, el auditorio y el área de maquinaría.

Los proyectos van a requerir de una inversión superior a 1 mil 690 millones 585 mil 469 pesos para regresar los servicios de ginecobstetricia y pediatría a los derechohabientes de la zona metropolitana de la ciudad de Puebla.

El proyecto también atenderá la detección y tratamiento de pacientes con cáncer, así como otras patologías.  

La reconstrucción del mismo hospital considera 160 camas como máximo.