Con protesta en Casa Aguayo, vecinos de la junta auxiliar de la Resurrección pidieron a las autoridades el servicio de agua potable, mientras locatarios de Amalucan exigieron no demoler el mercado municipal. 

En distintos movimientos, los afectados por la falta de servicio de agua y de intervenciones de obra pública en el centro de abasto cerraron calles y ocasionaron tráfico en la zona de San Francisco y el bulevar 5 de mayo.

Las protestas además afectaron a los pasajeros de la segunda y tercera línea de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), luego de que se suspendió el servicio.

Piden pago de la Comuna

Los pobladores de la Resurrección caminaron por más de una hora desde su junta auxiliar a la presidencia Municipal y después a Casa Aguayo para denunciar abusos del Comité de Agua a cargo de la familia Santa Bárbara. Además, bloquearon la 11 Sur y el bulevard 5 de Mayo.

Los afectados comentaron que colocaron cadenas y bloquearon las válvulas para no permitir el abastecimiento de agua potable, por lo que pidieron la salida del alcalde subalterno, Alejandro Pérez por no intervenir para dar solución al conflicto.

Qué es lo que quiere el pueblo: justicia y agua”, exclamaban al tiempo de pedir una solución.

De acuerdo con los inconformes, también se debe de regular la calidad de agua, pues se conoce que el pozo han caído animales y los dejan por varios días muertos, lo que representa un foco de infección.

También condenaron que el gobierno municipal no cumplió su promesa de pagar la deuda de luz ante la CFE para el funcionamiento de los pozos de agua, por lo que los operadores del suministro cobraron hasta 15 mil pesos para liberar el servicio.

Lamentaron que como comunidad indígena, solo los busquen para la foto de campaña en tiempo de elecciones, pero no atiendan otorgándoles los servicios públicos.

Amalucan pide mantener mercado

Por otra parte, locatarios protestaron en contra de la demolición del Mercado Amalucan cerrando  la circulación sobre la 14 Oriente con sentido al zócalo.

No a la demolición de nuestro mercado”, era la gran pancarta en la que referían que no dieron apoyo para autorizar el proyecto que supera los 70 millones de pesos de inversión de la Federación.

Recordaron que las intervenciones afectarán sus ingresos y que no tienen otra opción de empleo, además de que está en riesgo sus inversiones.

Para este caso, representantes del gobierno del estado acudieron al diálogo con los inconformes para recordar que está prohibido la realización de obras durante semáforo rojo y que atenderán sus peticiones.