Tras rechazar nuevamente la iniciativa de legalizar el aborto en Puebla, la Arquidiócesis de Puebla –que encabeza Víctor Sánchez Espinosa – sugirió fomentar la adopción, la educación sexual y el acompañamiento a mujeres embarazadas de parte de organizaciones civiles.

En un comunicado, la Iglesia Católica rechazó la iniciativa presentada al Congreso del Estado de Puebla, para reformar la Ley Estatal de Salud a fin de establecer la “interrupción legal del embarazo” y que las instituciones públicas de salud lo realicen de manera gratuita hasta las 12 semanas de gestación.

Previamente, durante la misa dominical el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa condenó públicamente el aborto, lo calificó como un crimen y a quienes lo practican de “sicarios”.

En el comunicado la Arquidiócesis refirió que es “mejor pensar en la prevención, apostando por una verdadera formación y humanización de la sexualidad, no fundamentada en el permisivismo y la anticoncepción, sino orientada a la madurez humana y afectiva, a la auto regulación y la valoración correcta del amor y del don de la sexualidad para la plenitud de la persona”. Para ello, sugiere que es necesario crear estructuras y mecanismos de protección en favor de las mujeres y de su dignidad.

También pidió que se fomente la adopción en familias “sanas y equilibradas”, además del acompañamiento durante del embarazo de organizaciones civiles.

“Es importante reconocer que hay opciones antes que pensar en eliminar la vida del propio hijo, como la adopción en el seno de una familia sana, integrada y equilibrada. También hay que tener presente que existen asociaciones civiles que apoyan a las mujeres que, a pesar de las dificultades, deciden continuar con su embarazo. Digamos sí a la vida”, señala en documento.

La Arquidiócesis reiteró que está en contra del aborto, debido a que se violenta el derecho fundamental a la vida, y va contra los mismos valores y derechos sobre los que se construye cualquier sociedad.

Agrega que científicamente “el embrión es un individuo humano” desde la unión de “los gametos de sus progenitores” y legalmente “nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”.

Sobre el argumento que el aborto es un problema de salud pública, la iglesia refiere que no se puede comparar con el cáncer, la diabetes, “o la pandemia que todos estamos sufriendo; sin embargo, el embarazo no es una enfermedad, y la noble vocación del médico se encamina a salvar vidas y procurar la salud, nunca a su destrucción o deterioro intencional”.

Además de que “no existe el aborto seguro, puesto que hay una serie de complicaciones que pueden darse, como daños temporales o permanentes en el cuerpo de la mujer, e incluso su muerte”; o bien posteriores, como el síndrome post-aborto o la imposibilidad de concebir nuevamente, agrega.

Laicos piden defender la vida

Además el Consejo Diocesano del Apostolado de los Laicos (CODAL) que agrupa todos los movimientos, apostolados y grupos de católicos manifestaron respetar, proteger y defender la vida.

“Como nos lo hace saber el Catecismo de la Iglesia Católica no. 2270: “La vida humana debe ser respetada y protegida desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida”.

También refiere que ante la realidad que viven los poblanos en estos momentos por la “tremenda epidemia del Covid19, inseguridad, delincuencia, falta de empleo”, es necesario canalizar los esfuerzos de la ciudadanía y el gobierno, en darle soluciones.