Nuevas investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) revelan que la red de desvíos millonarios desde Sedesol y Sedatu, conocida como La Estafa Maestra se extendió a ocho países con depósitos por al menos 66.1 millones de pesos sólo entre 2014 y 2015.

Operaron esta red subalternos de Emilio Zebadúa, ex Oficial Mayor de la Sedatu y la Sedesol, ligado a Rosario Robles.

Autoridades consultadas identificaron a Claudia Gabriela Morones Sánchez y Enrique Prado Ordóñez, como los integrantes de la red de Zebadúa que debían administrar el último tramo del desvío, según una nota del diario Reforma.

La primera fue directora de Recursos Materiales y Servicios Generales, mientras que Prado fue director de Adquisiciones y Contratos, ambos en la Sedatu y la Sedesol en las gestiones de Robles y Zebadúa.

Los dos habrían operado, según las investigaciones, e cambio de dinero por dólares y las transferencias que eran parte de dos convenios por 955.2 millones de pesos entre Sedesol y Radio y Televisión de Hidalgo, que a su vez subcontrató a otras siete empresas para los traspasos. La adquisición y envío de divisas se concretó vía Monex y CI Banco, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación y la FGR.

Las autoridades mexicanas ya hicieron solicitudes de asistencia jurídica internacional a China, Corea del Sur, Paquistán, Ecuador, Estados Unidos, Dinamarca, Israel y Bélgica, para seguir la ruta del dinero y establecer su destino final.