Aunque los negocios recreativos, los bares o cantinas son los últimos en la lista de la reapertura tras la pandemia del Covid-19, lo cierto es que muchos de estos lugares ya se encuentran operando aprovechando la venta de alimentos o haciéndolo de forma clandestina.

La crisis económica de muchos de los dueños de estos lugares también ha encontrado aliados en aquellos consumidores que, sin temor a contagiarse del Covid-19, han dejado de lado la recomendación de las autoridades de solo salir para actividades indispensables.

En un recorrido realizado por este medio se pudo ver que algunos restaurantes comienzan a revivir luego de que el pasado miércoles se les autorizó retomar el servicio en mesa con un aforo del 30 por ciento, aunque con esta medida los más beneficiados son los bares con venta de alimentos.

Aunque la razón social "restaurante-bar" está permitida por las autoridades dentro de la reapertura, toda vez que también se quitó la restricción de la venta de alcohol por copeo o a botella abierta, lo cierto es que en estos lugares se privilegia la venta recreativa de las bebidas embriagantes.

Así se pudo ver en el restaurante bar "La Más Bella", ubicado en la plazuela de Los Sapos, donde una pareja de sus clientes consumía cerveza sin ningún tipo de alimento para acompañar aunque mantenían sana distancia  en una mesa al aire libre.

Otro comercio en condiciones similares es el restaurante bar "El Búfalo Mojado", ubicado en la 4 Sur entre 7 y 9 Oriente, en el Centro de Puebla, donde también se ofrece una carta de alimentos pero en su mayoría los clientes acuden por alguna de sus promociones de cubetas de cerveza.

 

Aforo al límite

Debido a la gran afluencia de gente este medio no pudo constatar el interior de algunos locales de este mismo giro, donde incluso había fila para entrar o se podía apreciar que la cantidad de clientes estaba al límite del 30 por ciento o quizá un poco por encima.

Aunque el aforo permitido no es una cuestión de apreciación sino algo que debe ser fijado por las autoridades con base en criterio establecido según la licencia de operación de cada local, lo cierto es que estos sitios tampoco exhiben al público en alguna señalética el aforo máximo permitido.

Con este panorama se pudo constatar que a diferencia de un restaurante donde la prioridad es la comida, algunos cuyo fuerte es el alcohol lucieron este fin de semana evidentemente más llenos, como el caso de "El Microbito", ubicado en la calle 6 Sur y a una calle de la plazuela de Los Sapos 

En esa misma zona pero sobre la 5 Oriente se encuentra "Sufrida Bar", donde al igual se pudo apreciar una gran cantidad de clientes dentro del lugar.

Otros locales con un aforo por sobre el límite permitido fueron "La Clamatika", ubicado en 29 Oriente y 24 Sur de la colonia Bella Vista, así como las sucursales Huexotitla y Centro de la cadena "McCarthy's"; por su parte el restaurante bar "Wings Army" de la Avenida Reforma también lució con gran afluencia, al grado de que la gente tenía que hacer fila para entrar.

 

Abren en la clandestinidad

A diferencia de los arriba enunciados, una de las cantinas más famosas y sin duda más visitadas por locales y turistas es "La Pasita", la cual continúa cerrada, caso contrario a la cantina el "Sapito Pulquero", de la 4 Sur entre 5 y 7 Oriente, que ofrece sus servicios casi de forma clandestina por una de sus puertas.

Una situación similar ocurre en el salón de billar ubicado en la 12 Oriente y 11 Norte, donde se pudo constatar que a pesar de que el gran zaguán de entrada está cerrado, los clientes pueden entrar a través de una puerta peatonal que está abierta sin vigilancia y sin ningún tipo de medida sanitaria.

Otro negocio de este giro es el "Billar Club Elite", ubicado en la plaza situada en la Avenida Reforma 4702-5, esquina con la 47 Norte, de la colonia Aquiles Serdán, donde incluso los dueños tuvieron que colocar bolsas negras en las ventanas para poder operar sin que se pueda ver la actividad desde la parte exterior.

Cabe señalar que si bien el gremio comercial formal y establecido ha hecho énfasis en que la situación económica es insostenible para muchos y les es imposible seguir confinados con sus locales cerrados, lo cierto es que se tratan de medidas para inhibir que la gente salga de sus casas para otra cosa que no sea indispensable, pues aún es una posibilidad contagiarse de Covid-19.

Tan solo el pasado viernes la Secretaría de Salud del Estado informó que en Puebla sumaban 28 mil 687 personas contagiadas, de las cuales 1 mil 179 seguían activas, además de 3 mil 626 personas fallecidas por complicaciones generadas por ese virus.

Fotos: Maribel Morillón