Actualmente, una de las recomendaciones que nos hace el personal médico y los especialistas en salud consiste en consumir bebidas alcohólicas con moderación, pues de lo contrario desarrollaríamos diversas enfermedades, como la cirrosis.

Sin embargo, en un hospital de Francia la cura a las enfermedades se encontraba en el vino. Se trata del hospital medieval de Estrasburgo, el cual se fundó en 1119. Esta ciudad tiene 2 mil años de historia y es conocida por este hospital, el cual fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el año de 1988.

Desde la antigua Grecia, Hipócrates, considerado el padre de la medicina, experimentó con una variedad de vinos para curar diversos tipos de dolencias, pues creía que el vino era un producto que debían consumir tanto los sanos como los enfermos.

Desde el año de 1935, el hospital ha tenido una relación de beneficio mutuo con la Cava Histórica del hospicio de Estrasburgo, el cual se encuentra debajo del hospital, esto nos lleva a pensar que sin uno no existiría el otro. Durante aproximadamente 600 años, los pacientes del hospital pagaron sus facturas con terrenos de viñedo y las uvas que se cultivaban se convertían en vino para la bodega.

La práctica era muy común en Francia, por ello, las viñas proporcionaban grandes ingresos a los hospitales y las cavas funcionaban para mantener el vino fresco. Desde diferentes lugares del país, las personas llegaban al hospital para recibir “tratamientos con vino”, en el cual se les proporcionaba a los pacientes hasta dos botellas de vino al día para curar sus malestares.

El vino que el hospital daba a los pacientes dependía de la dolencia a tratar. Por ejemplo, si se tenía colesterol alto, la cura eran dos vasos de Bergerac; para el herpes, baños de Muscat de Frontignan; problemas con el placer sexual, tomar seis vasos de Saint- Amour. Incluso, para tratar la cirrosis indicaban tres botellas de vino Beaune mezclado con agua con gas.

A pesar de que los tratamientos con vino terminaron hace muchísimos años, la bodega sigue desempeñando un papel importante, pues exhibe algunos de los mejores vinos del país y respalda financieramente al hospital.

Desde el año de 1996, cada enero se realiza una competición de cata a ciegas, y el vino que no cumple con las exigencias se retira de la bodega. Actualmente, este almacén produce 140 mil botellas de vino al año utilizando uvas cultivadas por 26 socios diferentes. Los vinos se guardan de 6 a 10 meses en toneles de vino para después embotellarse y venderse al público.

Cabe destacar, la bodega no hace ningún tipo de publicidad y sólo tienen un sitio web. Los ingresos obtenidos de cierta parte de la producción de la bodega se invierten en la compra de equipos médicos para el hospital, y la mayor parte del vino se queda con los 26 socios.

Con información de BBC News.