Un menú digital, sanitización y pago con medios electrónicos, es parte del protocolo con el que el sector restaurantero, uno de los más golpeados por la pandemia del Covid-19, volverá este lunes a sus actividades en Puebla tras casi tres meses de sobrevivir con servicio para llevar o incluso con la cortina abajo.

Aunque se espera que sean alrededor de 300 restaurantes los que logren acreditar sus pruebas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss), la Secretaría de Economía y la Secretaría de Salud del Estado de Puebla, será hasta el lunes por la mañana cuando, a más tardar, las autoridades confirmen cuántos puedan reabrir.

Personal de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) de Puebla señaló que el viernes se hizo el último pre-registro para obtener la autorización del gobierno poblano para regresar a sus actividades.

A fin de conocer a detalle el protocolo de lo que será la Nueva Normalidad de los restaurantes en Puebla, e-consulta visitó el restaurante La Noria, donde desde hace una semana ya se encuentra listo el procedimiento con el que espera habilitar su servicio a la mesa con un cupo del 25 por ciento.

Así será la llegada

El primer paso será desde la llegada al restaurante, donde existe señalética en el piso para delimitar la sana distancia entre los comensales antes de su acceso, el cual deberá de ser acatado para autorizar su ingreso.

 

El personal medirá la temperatura corporal de los comensales, les proporcionará gel desinfectante para las manos y, al menos en el restaurante La Noria, se ofrecerá un cubrebocas a la gente que no lo lleve, aunque el exhorto es a que todos acudan con uno desde que salgan de sus hogares.

Asimismo se colocarán tapetes sanitizantes y el personal aplicará desinfectante que se rociará con una pistola a presión en el cuerpo, el cual es incoloro e inodoro, tanto en la ropa como en la piel.

 

 

Menú y cuenta digital

Posteriormente los clientes serán llevados a sus mesas que ya estarán sanitizadas. Recibirán de su mesero una tabla con el número de mesa y un código QR, con el cual podrán acceder a un menú digital en donde podrán ordenar la comida que está organizada por áreas.

A fin de reducir la propagación de virus, no habrá cristalería previamente colocada en las mesas y esta se proporcionará conforme se sirvan los alimentos, lo mismo será con el servicio de cubiertos, pan y hasta servilletas, las cuales serán llevadas una a una a los comensales que los soliciten.

Tras degustar sus alimentos se recomendará que los comensales pagar el servicio a través de medios digitales, para lo cual también se proporcionará un código QR que sea reconocido por diferentes instituciones bancarias, sin embargo en caso de que los clientes decidan pagar en efectivo se recibirá el dinero con las debidas medidas de seguridad.

 

Inversión de al menos 5 mil pesos en protocolo

De acuerdo con estimaciones del gremio restaurantero, para la compra de señalética, gel antibacterial, termómetros de pistola, tapetes sanitizantes y las diferentes sustancias para desinfectar, tuvieron que erogar de 5 a 10 mil pesos.

Dicho estimado tiene mucho que ver con la capacidad de los restaurantes, pues los más grandes han tenido que invertir aún más, pues cuentan con más personal o más de un acceso.

En este sentido recordaron que las autoridades permitirán la operación en restaurantes a una capacidad del 25 por ciento. En esta reapertura se privilegió a los comercios que cuentan con terraza pero ante la intervención de la Canirac se tolerará ese requisito, pues los pequeños comercios son los que más ingresos necesitan y sus locales carecen de espacios abiertos.

Asimismo recordaron que para el sector de servicios no aplicó el decreto emitido el pasado viernes por el gobernador Miguel Barbosa Huerta, ya que este solamente fue dirigido a posponer las actividades de la industria automotriz y de la construcción.