Después de que el gobernador Miguel Barbosa Huerta abrió la posibilidad de no reiniciar actividades la segunda semana de junio, el sector restaurantero y del pequeño comercio en el primer cuadro de la ciudad anunció que no tiene recursos para resistir una nueva postergación de la reactivación económica.

Así lo dio a conocer José Juan Ayala Vázquez, presidente del  Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, quien adelantó que a pesar del anuncio del gobernador, alrededor de 4 mil comercios abrirán el 15 de junio pese a que el semáforo se encuentre en rojo.

En entrevista el representante de los comerciantes del Centro Histórico mencionó que el gobernador ya había autorizado que el día 15 de junio podrían iniciar labores, esto luego que hubo un intento de reapertura y el Ejecutivo pidió dos semanas más, las cuales fueron acatadas en la medida de lo posible.

Consideró que no son responsables de la alta incidencia de contagio que se está dando y de lo único que sí son responsables es que se tenga todas las medidas de higiene para la reapertura de los más de 4 mil negocios, el próximo 15 de junio.

“Será de manera paulatina porque hay giros que no pueden abrir, pero calculamos que van abrir entre 3 mil 500 y 4 mil para poder mitigar las necesidades económicas, porque fue lo que el gobierno del estado quien lo planteó y autorizó”, precisó.

En este sentido señaló que están viendo la posibilidad de reducir el horario y cerrar un día a la semana para evitar la aglomeración del Centro Histórico, sin embargo recalcaron que no hay condiciones económicas para alargar más el confinamiento.

Por su parte la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Puebla, Olga Méndez Juárez, señaló que el sector restaurantero no tiene recursos para soportar una semana más cerrado.

“Ya no hay recursos, escuché al gobernador de que hasta el día viernes lanzará la postura de quién abre y quién no y eso sí es lamentable. Va a ser lamentable que muchos se queden en el camino y se complican otros temas como el económico y la inseguridad porque la gente necesita comer y llevar comida y muchas veces opta por el camino más fácil, creo que lo que necesitamos es diálogo sino se van a dar estos acuerdos y plantear para otro esquema”, aseguró.

Además lamentó que los comerciantes ambulantes continúan vendiendo en las calles sin medidas de seguridad, por lo cual el gobierno debe poner mano dura ya que el comercio formal que ha cumplido con los protocolos de higiene y se ha capacitado para darle mayor seguridad a los comensales y los empleados, no les permiten abrir.

“La gente sigue inconsciente y sigue saliendo y a quien está perjudicando es al sector establecido. Entra frustración de que uno cumple e ir con los trámites de protección civil, capacitar a su equipo y con todas estas medidas nos sigue castigando y el gobierno no ha hecho nada contundente con el gobierno informal”, reprochó.