Por lo menos 11 decretos emitió el gobierno de Puebla en los dos últimos meses con el fin de reducir la propagación del coronavirus, de los que solo uno establece sanciones para quienes no respeten las medidas oficiales.

Fue el 23 de marzo cuando la administración estatal emitió el primer mandato y el más reciente se publicó el viernes, periodo en el que los contagios pasaron de 29 a 1 mil 858, lo que implica un aumento de más de seis mil por ciento.

 

Decretos y más decretos

Las dos primeras disposiciones con el objetivo de establecer medidas para disminuir la dispersión del virus se emitieron el 23 de marzo, cuando inició la Jornada Nacional de Sana Distancia.

El primer documento tuvo que ver con suspender las actividades presenciales en la administración pública estatal, que a finales de abril se prorrogó hasta que haya condiciones para que los burócratas regresen a sus oficinas, particularmente quienes son adultos mayores o mujeres embarazadas.

En esa misma fecha se ordenó la clausura temporal de salas de cine, gimnasios, centros sociales, baños públicos, casinos, bares, discotecas, salones de fiestas. En caso del incumplimiento de la medida, se estableció prisión de 30 días a dos años y multa desde mil 737 a los 86 mil 880 pesos.

Ese documento fue el único que estableció sanciones formales, pues en el resto de los casos se hacen exhortos a quienes van dirigidos, pero no hay penalizaciones. Por ejemplo, la petición para que las empresas paguen salarios completos durante la contingencia por el Covid-19.

Una de las medidas que más críticas generó fue la prohibición que se generó el 17 de abril para la venta de bebidas alcohólicas abiertas, pues se delega a los ayuntamientos a que establezcan las sanciones administrativas a quienes incumplan con el ordenamiento.

La administración estatal difundió ese mismo día un documento en el Periódico Oficial del Estado para exhortar a los planteles educativos privados a que condonen un porcentaje de las colegiaturas a los padres de familia que demuestren que hayan perdido su empleo durante la alerta sanitaria, pero la medida no tiene carácter obligatorio.

Una situación similar ocurrió con un documento dirigido a las funerarias para que mantuvieran sus costos y no incurrieran en abusos, pues también se trató de una invitación a esos comercios.

El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta también publicó en el Periódico Oficial del Estado un decreto para el uso generalizado de cubrebocas, pero como un exhorto, por lo que no se contemplan sanciones para quienes no lo hagan.

El gobierno del estado decretó el 16 de abril que todas aquellas personas que elaboren alimentos para llevar utilicen cubre bocas, así como quienes los reparten, con el objetivo de no generar contagio en la interacción con los clientes. Tampoco se marcaron sanciones.

Tras las aglomeraciones que se registraron en establecimientos -como pizzerías- el 30 de abril por el festejo del Día del Niño, la administración estatal emitió el primero de mayo un decreto para prohibir el consumo de alimentos en establecimientos fijos, pero tampoco se contemplan multas.

El ocho de mayo, el gobierno del estado oficializó el programa “Hoy no circula”, el cual busca disminuir la movilidad de las personas. La medida no establece sanciones pero sí el retiro del vehículo al propietario y su traslado a un corralón, por lo que los dueños deben cubrir el costo del arrastre y del resguardo de su unidad.

El último decreto se emitió este viernes y tiene que ver con la declaratoria del gobierno del estado de no hay condiciones para que se reanude la producción automotriz y de la construcción, ante el alto número de contagios de Covid-19 en Puebla.

En el documento se pide a las empresas de ese ramo que sean solidarias con la procuración de la salud de los poblanos, pero tampoco se prevén penalizaciones.

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