El subdirector de Vigilancia Epidemiológica, José Fernando Huerta Romano, consideró que sería complicado aplicar en Puebla el tratamiento de plasma sanguíneo para tratar a las personas con coronavirus, ante los requisitos que se requieren.

El médico indicó que aún no hay evidencia suficiente sobre el éxito del procedimiento, aunque reconoció que es una técnica que ha sido utilizada con eficacia en otros padecimientos.

“… al mismo nivel de otros tratamientos terapéuticos, no hay el suficiente nivel de evidencia para demostrar que es la alternativa actual terapéutica, han surgido muchas hipótesis respecto al mecanismo de daño de lo que es el Covid-19 hacia el aparato respiratorio y se han intentado diversos medicamentos y diversas alternativas terapéuticas, ninguna, todavía, a favor de la otra…”, explicó.

El especialista refirió que el tratamiento de trasplante de plasma para el Covid-19 consiste en trasplantar el plasma de la sangre de una persona que ya fue contagiada y que desarrolló inmunidad contra el virus.

En ese sentido, indicó que el procedimiento también es burocrático, pues requiere un protocolo de consentimiento informado, por ejemplo, para tratar a menores de edad.

“Aquí lo difícil en general para el país, sería tener la donación de todas aquellas personas que ya padecieron la enfermedad, no es cualquier plasma y esa es una parte que se tiene que hacer también por protocolo, no es así de fácil, tiene que haber un consentimiento informado, un asentimiento informado también por parte de los menores de edad, y una serie de requisitos que por ética se tienen que llenar en el interior de los hospitales”, detalló.

Paulina Jácome, quien es esposa de una persona que se encuentra en el Hospital General de Cholula, inició una solicitud en la plataforma Change.org para que esa técnica médica experimental pueda aplicarse en los pacientes de ese nosocomio, pues el personal le ha indicado que no cuenta con la tecnología necesaria.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ya convocó este jueves a los pacientes recuperados para que donen plasma sanguíneo y ayudar a los que aún padecen síntomas, a superar el padecimiento.

La organización estadounidense pidió a los pacientes que decidan donar plasma, que tengan por lo menos dos semanas completamente recuperados.

La empresa de origen israelí Pluristem ha aplicado con éxito la técnica, pues los pacientes han sobrevivido y algunos mostraron una mejoría en su cuadro respiratorio.