Trabajadores de los verificentros poblanos se quedaron sin la segunda quincena de marzo y sin definición sobre sus ingresos del mes de abril, pues directivos a cargo argumentan que se vieron afectados por las clausuras estatales y la crisis del coronavirus.  

De acuerdo con afectados que pidieron el anonimato, tras la suspensión de actividades anunciadas por el gobierno del estado el 19 de marzo pasado, se les pidió que estuvieran pendientes al segundo pago del mes.

Sin embargo ayer comenzaron a organizarse a través de grupos de WhatsApp para denunciar que técnicos, cajeras  y quienes colocan hologramas no habían recibido depósitos de sus pagos.

Al cuestionar sobre sus ingresos, gerentes de algunos de estos centros de trabajo respondieron que los pagos estaban sujetos faltantes en los ingresos que se identificaron al realizar auditorías.

"Nos tienen en blanco, no sabemos bien qué es lo que va a pasar, no sabemos si nos van a pagar y esto de que sí nos iban a pagar nos lo dijeron en el trascurso de la quincena", expuso uno de los afectados.  

Según la comunicación que existe entre trabajadores de los 17 verificentros de Puebla, de manera general enfrentan la misma situación y les dan diferentes argumentos para darles largas.

"De igual manera no les han pagado, por eso nos estamos dando cuenta de que sólo es un pretexto para que lo alarguen, porque no han cubierto el pago de nadie", agregó.

Aunque las cifras varían de verificentro en verificentro, estiman que en promedio trabajen de 15 a 20 personas por espacio y que los sueldos mínimos de los técnicos ronden los 4 mil 200 pesos por quincena.

En el estado existían 17 verificentros, que fueron cerrados por el actual gobierno estatal y ahora planea licitar la apertura de 48 en toda la entidad.