Las protestas de trabajadores poblanos afectados por la extinción del Seguro Popular llegaron este jueves a Palacio Nacional.

En el marco de la conferencia matutina que a diario encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, los gestores de salud demandaron su contratación y el pago de una quincena pendiente.

Son más de 100 trabajadores de áreas administrativas los que trabajaron en las dos primeras semanas del año sin que les definieran qué pasaría con el nuevo Instituto Nacional de Salud Para el Bienestar (Insabi).

Sobre las protestas de ex trabajadores, el titular de la Secretaría de Salud en Puebla , Humberto Uribe Téllez explicó la semana pasada que se tenía prevista la recontratación de un porcentaje de aquellos.

López Obrador dijo que el gobierno de Puebla es uno de los 13 que ya aceptó trabajar con el gobierno federal para la operación del Insabi.

Los otros gobiernos son los de Tabasco, Yucatán, Baja California, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Colima, Hidalgo, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora y la Ciudad de México.

Estados como Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Zacatecas y Aguascalientes están en proceso de sumarse.

De acuerdo con López Obrador, en los gobiernos en que se acepte el Insabi se gestionarán 40 mil millones de pesos adicionales a los presupuestos estatales en materia de salud para garantizar la gratuidad de servicios y medicamentos.

La fecha límite para aceptar el nuevo esquema será el 31 de enero y en las administraciones estatales que no se sumen se quedarán sólo con sus presupuestos regulares y la responsabilidad de prestar los servicios desde sus secretarías e inmuebles públicos.