Ante el hostigamiento contra César Pintle, integrante del Consejo General de Representantes de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre, la dirigencia hizo responsables a las autoridades poblanas de cualquier atentado contra la integridad física y psicológica contra él y los demás miembros de la organización.

El segundo mensaje intimidatorio que recibió Pintle fue ubicado por la organización como parte del proceso represivo que el gobierno inició en su contra en 2014 y que incluye la fabricación de procesos penales que han desembocado en 5 presos y 4 procesados por motivos políticos, y la reciente ejecución, también política, de Meztli Sarabia Reyna, hija del líder fundador de la “28 de Octubre”, Rubén Sarabia Sánchez “Simitrio”.

A cuatro días de haber recibido una amenaza vía telefónica asentando que él y su familia serían desaparecidos, este viernes,  del mismo  número  22-22-55-57-05, César Pintle recibió el nuevo mensaje “NO JUGAMOS” TE DAREMOS UNA MUESTRA YA QUE TE SIENTES MUY CABRON”

El pasado martes 1 de agosto, César Pintle interpuso la denuncia en Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) por el primer mensaje que le advertía que desaparecerían a él y su familia, describiendo los rasgos y horarios de cada integrante.

Ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CDH Puebla) se inicio la queja respectiva desde el día 2 de agosto del presente año, por las amenazas de desaparición forzada.

La dirigencia de la 28 de Octubre, en un comunicado, resaltó que en el mensaje  a Pintle se le señala como de “seguridad interna” de la organización y advirtieron que “esto no es más que un pretexto para preparar y justificar una posible agresión y ataque contra la integridad física de Cesar Pintle y su familia”

La UPVA también denunció que la embestida contra la organización ha incluido el  desalojo de áreas de trabajo “para dárselas a líderes traidores y gobiernistas”, agresiones armadas a centros de trabajo; amenazas de muerte y agresiones físicas.

“Desde el 2014 no han cesado las amenazas y agresiones físicas, tales como los asaltos a diversos compañeros en sus propios domicilios, donde encañonan a los niños y amenazan con que si denuncian, regresarán pues se enterarán pronto ya que  -amenazan- “nosotros somos el gobierno”, acota el comunicado.