Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

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Desarrollan proyecto para aprovechar lluvias e integrarlas al entorno urbano

El Centro de Desarrollo e Investigación Ambiental (DIA) señala que, de inicio, hay que cambiar la percepción negativa que se tiene de la temporada de aguas y entenderla de manera amigable

Desarrollan proyecto para aprovechar lluvias e integrarlas al entorno urbano

Mientras para algunas personas la lluvia en la ciudad y zona metropolitana puede significar complicaciones, activistas poblanos buscan aprovechar las precipitaciones para diseñar Mapea Inundaciones, un proyecto que impacte a la larga en políticas públicas y en el cuidado del medio ambiente.

Por ahora, explica Dafné Borromeo Badillo, urbanista del Centro de Desarrollo e Investigación Ambiental (DIA), el grupo multidisciplinario que incluye arquitectos, ingenieros civiles, biólogos y mercadólogos, se han concentrado en el diseño de la idea y prevén contar con una aplicación digital amigable, más adelante.

Para la actual temporada esperan recopilar los primeros datos con publicaciones ciudadanas a la cuenta de Twitter @Calle_azul, que empleen el hashtag #calleinundada y que informen con foto, hora y ubicación, de puntos en los que se estanque el agua al llover.

Una vez que se tenga la información será integrada a Open Street Map, la plataforma internacional de mapas que, a diferencia de ofertas como la de Google Maps, busca generar datos abiertos de consulta pública sin restricciones comerciales.

Identificar dónde llueve en la ciudad y zona metropolitana, comentó Borromeo Badillo, tiene tres objetivos, el primero es hacer ver a la ciudadanía que las precipitaciones son buenas y que el agua es un actor más de las calles que busca su lugar.

"Es cambiar un poco el mensaje que tenemos sobre la temporada de lluvias; normalmente decimos que el día se puso malo o que empieza la mala temporada de lluvias", dijo.

De manera natural, explicó, el agua de lluvia debería filtrarse y escurrir hacia otros espacios, pero al impermeabilizar las calles con pavimento o al crear presas artificiales, como ha sucedido con el puente vehicular de la 31 Poniente, se altera su ciclo y es cuando se ven inundaciones.

Tras identificar en qué partes de la Angelópolis pasa esto, se puede entonces incidir en políticas públicas en las que, por un lado se prevengan problemas viales con operativos de desvío de tráfico por vías alternas y, por otro, se consideren áreas verdes en calles donde se realicen nuevas obras.

La Norma Técnica de Diseño e Imagen Urbana que aprobó el Ayuntamiento en 2015, recordó Borromeo Badillo, ya prevé estos espacios y la información que se genere con Mapea Inundaciones e #calleinundada, podría orientar a las autoridades en la toma de decisiones.

"Sí podemos ir organizando sin alterar los ciclos. Por ejemplo, en la ley de fraccionamientos se señala el área irreducible, que sea permeable, y en la ciudad también debe ser así si se construyen nuevas calles", dijo.

En una tercera etapa, agregó la activista, el saber en dónde el agua es protagonista al llover, permitiría también crear cuerpos de agua que sirvan para recuperarla y emplearla en acciones consideradas como de uso secundario como el lavado o en los inodoros.

Estos espacios de recuperación, comentó, no tienen que ser necesariamente como los vasos reguladores o presas que actualmente se conocen, con contaminación o falta de accesibilidad, sino estar integrados a espacios recreativos.

"Así como debe haber áreas verdes en nuestras ciudades, debe haber áreas azules y que no estén peleadas con el diseño urbano. Porque actualmente la infraestructura es cerrada pero pueden ser parques, pueden ser canchas e incluso calles con infraestructura para que corra el agua", dijo.

Sin ir hasta ejemplos internacionales, agregó, en Puebla y en México hay ejemplos de ciudades que han logrado esta convivencia, como Atlixco, que conserva cuerpos de agua en la zona de los viveros, o la ciudad de Orizaba, Veracruz, donde corre un río limpio.