Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Investigadora poblana es pionera en modelo de Bebeteca

Son sus aportaciones en materia de lecto-aprendizaje lo que en 2010 le generó confianza al gobierno federal

Investigadora poblana es pionera en modelo de Bebeteca

Leyendo en familia

Creadora de la primera Bebeteca en la entidad, emulada incluso por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alma Cecilia Carrasco Altamirano impregna desde hace 14 años su propio estilo en la promoción de la cultura escrita a través del Consejo Puebla de Lectura (CPL), organismo civil mediante el cual viene liderando proyectos bibliotecarios y educativos innovadores que son referente nacional e internacional.

Son sus aportaciones en materia de lecto-aprendizaje lo que en 2010 le generó confianza al gobierno federal para que, acompañada de su equipo, la presidenta del CPL colaborara en el diagnóstico más reciente en torno a las bibliotecas escolares en México, de hecho la fotografía principal que enmarcó la presentación es de las instalaciones del consejo.

Ese no fue el único, refirió que en 2002 la Secretaría de Educación Pública (SEP) ya la había llamado para incluirla en el Programa Nacional de Lectura, de ahí que por ocho años desde su organización se evaluó la pertinencia de miles de libros de educación secundaria que se incluían en el catálogo literario diseñado para el nivel básico del país.

Oaxaqueña de nacimiento pero poblana por elección, la catedrática de la Maestría en Administración y Gestión de Instituciones Educativas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), cambió su residencia a la Angelópolis hace treinta años a lado de su esposo, el también investigador Rollin Kent quien al igual que sus hijos Daniel y Sara, comenta, la han apoyado de principio a fin en su fascinación por la lectura.

Te puede interesar:

Un poblano lleva la contabilidad de Audi y 149 empresas germanas

Su deseo de constituir el consejo surgió a partir de lo que considera un poco de rebeldía en torno a las normas “estúpidas” que comúnmente rigen el servicio tradicional de bibliotecas mexicanas, brindando espacios controlados que, dice, poco abonan a la formación de lectores.

Es así que, con una inversión inicial de un millón de pesos, en diciembre del 2000 el CPL, hoy vinculado a la International Reading Association (IRA), arrancó actividades.

A una década de distancia, revela que las donaciones son escasas pero el ímpetu continúa. El organismo maneja, entre otras cosas, investigación, trabajo editorial, diplomados y talleres de animación a la lectura.

También coordina la Feria Internacional de Lectura (FILEC) con el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE), en la localidad de Tonanzintla, ubicada a 10 kilómetros al suroeste de la ciudad de Puebla, evento que en su edición 2014, cuantificó a 25 mil visitantes durante los cuatro días que duró.

Te puede interesar:

Puebla ocupa lugar 13 en jóvenes propensos al suicidio: INEGI

Además tiene servicio de biblioteca, que alcanza un registro de dos mil 300 usuarios con credencial, que a diferencia de otras instituciones públicas, sí presta a domicilio el acervo compuesto por 13 mil 500 piezas y tiene como carta de presentación la bebeteca “Lee Antonia”.

Emula Buap Bebeteca

Su multicolor sobresale del resto del área de biblioteca, son los tapetes que forran el piso de la sala izquierda a la que sólo se entra sin zapatos.

Ahí, a ras de suelo se ubican un sillón, cojines, estantería y decenas de canastas llenas de libros infantiles con pastas de materiales plásticos o cartón duro. Es la Bebeteca “Lee Antonia”, la primera que operó en Puebla.

Alentada por lo que especialistas del Centro Educativo y Cultural de Querétaro desarrollaron en 2004, Carrasco Altamirano consiguió que desde España Fundación SM aportara los recursos para iniciar con este modelo en territorio poblano.

Seis años han pasado desde entonces pero lo emprendido en el modelo de lectura en la primera infancia (niños de 0 meses a 6 años) ya lo replicó en siete puntos de la ciudad capital, inclusive fue emulado por la Biblioteca Central Universitaria de la BUAP, que cuenta con ludoteca y Bebeteca.

Dice “fue una construcción acompañada”. A ella la buscó en 2012 el entonces Director General de Bibliotecas de la BUAP, Alfredo Avendaño Arenaza, para seleccionar el acervo bibliográfico infantil.

De esta forma, en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, Jalisco, sugirió a Silvia Jaime Hernández (la ahora directora) material bibliográfico no comercial y de manera particular que se evitaran títulos de princesas.

“En el arranque fuimos un modelo para ellos, tienen un espacio maravilloso, más recursos de compra, adquisición, etcétera; pero parte de lo que aquí hicimos, sí fue escuela para lo que están haciendo ahí en materia de lectura de la primera infancia”.

La importancia de que un bebé esté en contacto con la lectura es porque se estimula el desarrollo del lenguaje, eso sin contar la cuestión intelectual y el reforzamiento de lazos afectivos con sus familias.

Bibliotecas Escolares Disfuncionales

En México el modelo de biblioteca escolar y de aula, “dónde se han invertido millones de pesos”, no funciona; por que las instituciones educativas no han asumido con responsabilidad la existencia de estos espacios, aseveró Carrasco Altamirano al hablar sobre su participación en el análisis denominado “Las bibliotecas escolares en México” publicado en 2010 , durante el sexenio de Felipe Calderón.

Dentro del estudio en el que participaron la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la SEP y la Fundación SM, se aplicaron 5 mil 352 cuestionarios a alumnos, maestros, directores y responsables de bibliotecas de los tres niveles de educación básica de 187 escuelas seleccionadas estratégicamente.

En el documento, que puede consultarse vía on line, se descubrió que aún cuando el 89% de las escuelas examinadas refirió tener encargado de área, el 60% no contaba con una persona cuya responsabilidad exclusiva sea el manejo de la biblioteca.

Según se resume en el estudio el hecho de que los encargados realicen varias responsabilidades no implica que tengan el tiempo necesario para su labor al frente de las bibliotecas.

Eso sin contar que la mitad de los maestros bibliotecarios encuestados tiene menos de un año en el cargo, lo que demuestra una alta rotación de personal y por ende falta de continuidad en los programas, añadió la especialista.

Antes de concluir expuso que el área de biblioteca en la mayoría de las veces se ubica en un lugar alejado “dónde existen las escobas”. Misma desgracia, afirma, viven la mayoría de las bibliotecas públicas sometidas a los cambio de gobiernos municipales y estatales.

TAGS