El 24 de febrero de 2011 fui invitado por Eugenio Lira Rugarcía a su nombramiento u ordenación como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla y asistí con respeto al evento religioso en la Catedral de Puebla después de mucho tiempo de no estar presente en ningún acontecimiento solemne católico.
No recordaba la hermosa arquitectura y el simbolismo que tiene esa edificación. Estaba deslumbrado con tan digno escenario que me senté en la banca que encontré disponible sin reparar quién o quiénes serían mis compañeros y pues resulta que en el extremo derecho del reclinatorio estaba don José Antonio Quintana Fernández y yo en el extremo izquierdo.
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Recuerdo que publicó una foto el diario La Jornada de Oriente señalando que cada quién ocupaba el sitio que nos correspondía, el que fue presidente de la Junta de Gobierno de la UPAEP del lado de la derecha y yo en ese momento presidente estatal del PRD en la izquierda. Digno halago para mí.
En ese momento ya habían transcurrido cincuenta años del conflicto universitario de 1961 en Puebla cuando se prendieron las batallas por el control de la UAP (hoy BUAP) entre los Carolinos y los Fuas (Yunques) que culminó con la promulgación de la nueva Ley Orgánica para la Universidad Autónoma de Puebla que consolidaba la autonomía, estableciendo un modelo de educación laica, científica y democrática.
Esto ocurrió hasta el año de 1963. Tuvieron que transcurrir otros diez años para que la derecha de la mano del clero poblano creara la UPAEP; esto ocurrió en 1973. El origen de esta institución de educación superior no se explicaría sin José Antonio Quintana Fernández. Yo ingresé a la UPAEP en el año 1979 y soy egresado del bachillerato y de la Facultad de Derecho de esta institución por lo que fui testigo del “odio” que los maestros transmitían hacia la trilogía perversa “judeo-masónica-comunista”.
Mis compañeros de esa época ahora me tachan como el gran “impostor” ya que siempre les seguí la corriente a los catedráticos en sus comentarios para no ser sancionado con malas notas en las materias e inclusive la expulsión. Así era el ambiente en esa universidad por esos años.
Posteriormente se crea el Consorcio Universitario de Puebla en el año 2012, que es una agrupación de universidades privadas importantes en Puebla (como UDLAP, UPAEP, Tecnológico de Monterrey Puebla, Anáhuac Puebla, Ibero Puebla, UMAD). Y quien era Secretario General de Gobierno en esa época, un hombre alejado de las filias y fobias estudiantiles en Puebla en ese momento era Fernando Manzanilla. Yo era subsecretario con él en esa época.
En el 2013 se le ocurre invitar al rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz (mi primo hermano) a una reunión donde se dio una plática muy interesante entre los rectores. Esparza como siempre ha sido, quizás por su formación académica de ser contador público de resolver cualquier dificultad, se integró a partir de ese momento y colaboró con este grupo de notables académicos.
Pasan más años y se registró un hecho lamentable la noche del domingo 23 de febrero de 2020 en el municipio de Huejotzingo, a 29 kilómetros de la capital del estado. Fueron encontrados los cadáveres de los estudiantes de Medicina de la UPAEP y que fueron identificados como Ximena Quijano Hernández, de 25 años; José Antonio Parada Cerpa de 22 años; Francisco Javier Tirado Márquez de 22 años; además de José Emmanuel Vital de 28 años, conductor de Uber.
De acuerdo con información dada a conocer la Fiscalía General del Estado (FGE), gracias a una cámara de seguridad instalada en un domicilio particular confirmaron que los estudiantes abordaron el Uber Beat color plata, que conducía José Emmanuel Vital a las 22:15 horas del domingo, luego de haber pasado el día en el carnaval de Huejotzingo. Este hecho cimbró a toda la sociedad estudiantil del estado de Puebla.
Derivado de esto para el 3 de marzo de ese 2020 que se organizan los estudiantes de Puebla para marchar y exigir seguridad en la entidad, a través del autodenominado “Comité Estudiantil Interuniversitario de Puebla”, creado ex profeso para la marcha formado principalmente por alumnos del Consorcio Universitario en razón de que los rectores brindaron todo el apoyo para esa marcha.
Los cálculos oficiales más conservadores admitían que no eran menos de 50 mil las personas que tomaron parte, pero los organizadores de la movilización afirmaron que fueron más de 150 mil alumnos de más de ochenta instituciones de educación superior quienes salieron a la calle para protestar en contra de la violencia y la inseguridad pública.
Tuve el deseo de participar y lo hice como rector de la universidad más pequeña del país que es el Instituto de Ciencias Ecuestres. Asistí con mis alumnos y tengo que reconocer que me emocioné cuando se incorporó el contingente de la BUAP en el centro de la ciudad de Puebla. Miles de estudiantes de esta universidad pública en apoyo a su antes contrincante UPAEP bajo la consigna “UPAEP aguanta el Carolino se también se levanta”
Recordé en ese instante los pésimos comentarios de mis maestros derechizados, que lo único que lograron en mí fue tener la curiosidad de investigar y conocer a los supuestos enemigos y que me vuelvo uno de ellos. Tuvieron que pasar sesenta solsticios de invierno para vivir la hermandad pública de jóvenes estudiantes que por ideologías del pasado estuvieron separados. La BUAP y la UPAEP y ochenta instituciones más marcharon unidos en un objetivo: exigir seguridad.
“Que viva la Gran Fraternidad Universal”
Todo esto vino a mi memoria con el fallecimiento de uno de los arquitectos de la derecha de Puebla, don José Antonio Quintana Fernández. Ha muerto el más Yunque de todos los Yunques y fundador de la UPAEP. Para sus familiares y amigos, mi más sincero pésame.