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OPINIÓN

María Corina Machado y el Premio Nobel de la Paz

El premio es instrumentalizado para legitimar intervención colonial y militar en Venezuela

Ivanhoe García Islas

Compositor, poeta y educador en artes y humanidades. Licenciado en Música (BUAP), Maestro en Ejecución Musical (CMPM) y estudios de Maestría en Estética y Arte. Analista social desde una perspectiva que combina la sensibilidad artística y el pensamiento crítico.

Miércoles, Octubre 15, 2025

El anuncio del Premio Nobel de la Paz 2025 para María Corina Machado es una manifestación clara de cómo el colonialismo occidental instrumentaliza conceptos como paz y democracia para justificar intervenciones imperialistas. Este oportuno premio llega justo cuando Estados Unidos incrementa su presencia militar en el Caribe con el despliegue de buques de guerra cerca de costas venezolanas.

Apenas unas semanas después de que Washington atacara a Irán el 22 de junio pasado con misiles antibúnker con la intención de destruir instalaciones nucleares, Machado advirtió que "Venezuela está a horas de la Florida, no a la distancia de Teherán", [1] caracterizando explícitamente a su propio país como una amenaza real para Estados Unidos.

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Henry Kissinger obtuvo el Nobel en 1973 mientras bombardeaba Camboya y orquestaba golpes de estado en América Latina; Barack Obama lo recibió en 2009 mientras planeaba y ejecutaba ataques sobre países de Medio Oriente y África. La entrega de este premio (con honrosas excepciones) sigue un patrón siniestro, en nada hubiera extrañado que se hubiese entregado en esta última edición a Donald Trump o a Benjamín Netanyahu.

El Nobel funciona como herramienta de propaganda que pretende otorgar “legitimidad moral” a figuras alineadas con los intereses geopolíticos de Occidente, legitimando un orden colonial donde la modernidad que celebra es inseparable de la colonialidad que oculta.

Complicidades intervencionistas

En diciembre de 2018, Machado envió una carta a Benjamín Netanyahu y Mauricio Macri donde afirmaba que "la población de Venezuela necesita protección internacional contra el ataque generalizado y sistemático al cual la somete el régimen venezolano" [2], solicitando explícitamente que "apliquen su fuerza e influencia para avanzar en el desmontaje del régimen criminal venezolano" [3] e invocando la doctrina de la responsabilidad de proteger a la población de naciones “oprimidas”.

La historia latinoamericana demuestra qué significa esta retórica. Chile sufrió en 1973 un golpe respaldado por Estados Unidos que resultó en miles de asesinados y desaparecidos, Guatemala padeció en 1954 una invasión que desencadenó un genocidio de más de 200,000 indígenas, Nicaragua sufrió el financiamiento de los Contras que mató a 50,000 personas, esos no son los únicos ejemplos de lo que la intervención imperialista significa.

En julio de 2020, Vente Venezuela, el partido de Machado, firmó un acuerdo con el Likud, partido político de Netanyahu, especificando el compromiso a "cooperar en asuntos políticos, ideológicos y sociales, así como avanzar en temas relacionados con estrategia, geopolítica y seguridad”, [4] alianza firmada con un gobierno que perpetra genocidio en Gaza donde más de 67,000 palestinos han sido asesinados en los últimos dos años, mayormente mujeres y niños. Machado expresó que la lucha de Venezuela es la lucha de Israel, respaldó públicamente a Netanyahu tras el 7 de octubre y prometió trasladar la embajada venezolana a Jerusalén reconociendo así la ocupación ilegal.

En febrero de 2025, Machado participó mediante video en la conferencia Patriotas por Europa en Madrid compartiendo tarima virtual con Viktor Orbán, Marine Le Pen, Geert Wilders, Santiago Abascal y Matteo Salvini, encuentro que convocó a la derecha internacional bajo consignas de reconquista, evocando así la limpieza étnica de musulmanes y judíos en la España del siglo XVI.

En su intervención agradeció "el trabajo del Grupo Patriotas por Europa en el Parlamento Europeo" (5) y solicitó explícitamente su apoyo afirmando "tenemos que quebrarlo y para eso los necesitamos a ustedes" (6) refiriéndose al gobierno de Maduro. Fascistas islamófobos, racistas confesos, sionistas y arquitectos de genocidio conforman el círculo ideológico de la nueva Nobel de la Paz.

Las guarimbas de 2014 y 2017 que Machado apoyó no fueron manifestaciones sino campañas de terror urbano que paralizaron ciudades con barricadas incendiarias y violencia indiscriminada, dejando decenas de muertos y centenares de heridos. Trabajadores fueron atacados brutalmente, ambulancias bloqueadas, brigadas médicas cubanas casi quemadas vivas, autobuses incendiados y personas identificadas como chavistas linchadas en las calles. Machado aplaudió estos actos llamándolo resistencia heroica, tácticas que el Comité del Nobel premia como lucha pacífica por la democracia.

Machado ha sido fervorosa promotora de las sanciones económicas contra Venezuela, esa forma de violencia que no requiere soldados pero que mata con la misma efectividad, sanciones que han causado una crisis humanitaria documentada dificultando el acceso a medicinas, alimentos y servicios básicos, matando a miles de venezolanos por falta de tratamientos médicos que las sanciones impiden importar. Para Machado esta violencia constituye un sacrificio necesario, mientras venezolanos sufren y mueren ella aplaude a Trump, el mismo presidente que enjaula a niños migrantes y deporta a familias venezolanas en masa, pidiéndole más presión, más bloqueo, más sufrimiento para el pueblo que supuestamente quiere liberar.

La construcción de legitimidad para la guerra

Este premio funciona como propaganda de guerra, manufactura de consentimiento para una futura intervención en donde el establishment occidental presenta a Machado como una heroína. La guerra mediática precede siempre a la militar, antes de bombardear Irak la matriz informativa habló largamente de armas de destrucción masiva inexistentes, antes de destruir Libia el argumento fue el de proteger civiles, ahora entregan un Nobel a quien suplica abiertamente por una intervención extranjera.

Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, eso es lo que realmente está en juego, no la libertad ni la democracia que Occidente pisotea sistemáticamente según le conviene. El premio proporcionado a Machado pretende construir legitimidad para solicitar más sanciones y presión militar, es una plataforma mediática global para amplificar narrativas hostiles contra el gobierno de Venezuela, es protección política que dificulta la acción legal contra ella por sus llamados a la intervención y la violencia y por múltiples delitos comprobados, en fin, es propaganda pura vestida de honor humanitario.

Los gobiernos latinoamericanos que intentan ejercer soberanía sobre recursos naturales, que rechazan políticas neoliberales empobrecedoras, que buscan alianzas fuera del eje Washington-Bruselas, son etiquetados como dictaduras que deben ser liberadas mediante intervención externa. El Premio Nobel a Machado forma parte integral de este sistema hipócrita, diciéndole al Sur Global que o se someten voluntariamente o premiarán a quienes los ayuden a someterlos por la fuerza.

La verdadera paz se construye respetando la soberanía de las naciones, permitiendo que los pueblos determinen su propio destino sin injerencia externa, rechazando la violencia como herramienta política incluyendo la económica, confrontando al imperialismo en todas sus manifestaciones.

María Corina Machado representa lo contrario de estos principios, ella es agente consciente del colonialismo moderno, promotora de violencia, aliada de genocidas y traidora a la soberanía de su propio país. Otorgarle el Nobel constituye un insulto deliberado a las víctimas de todas las intervenciones militares estadounidenses en América Latina, es una burla a cada palestino asesinado por las bombas israelíes que ella celebra y es una afrenta a cada venezolano muerto bajo las sanciones que promueve.

Este premio no honra la paz, sino que prepara activamente la guerra. Quienes conservamos memoria histórica no olvidaremos que, si las bombas caen sobre Venezuela, el Comité del Nobel habrá sido cómplice directo al legitimar a quien pidió y facilitó esa agresión. La historia juzgará este premio como un acto deliberado de guerra cultural y colonial.

Fuentes
[1] EFE (18 de junio de 2025). "El Gobierno de Venezuela asegura que María Corina Machado pidió 'un ataque' contra el país". SWI swissinfo.ch. Recuperado de https://www.swissinfo.ch/spa/el-gobierno-de-venezuela-asegura-que-mar%C3%ADa-corina-machado-pidi%C3%B3-%22un-ataque%22-contra-el-pa%C3%ADs/89542736
[2] EFE (11 de octubre de 2025). "Petro pide explicaciones a María Corina Machado por una carta enviada en 2018 a Netanyahu". SWI swissinfo.ch. Recuperado de https://www.swissinfo.ch/spa/petro-pide-explicaciones-a-mar%C3%ADa-corina-machado-por-una-carta-enviada-en-2018-a-netanyahu/90151614
[3] Redacción (28 de mayo de 2024). "Revelan documento de María Corina Machado pidiéndole a Netanyahu intervención militar a Venezuela". El Universal. Recuperado de https://www.eluniversal.com/politica/182834/revelan-documento-donde-maria-corina-machado-pidio-a-netanyahu-intervencion-militar-a-venezuela
[4] Vente Venezuela y Likud Party (22 de julio de 2020). "Inter-Party Agreement". Recuperado de https://www.ventevenezuela.org/wp-inter/uploads/2020/07/Inter-Party-Agreement-Likud-Vente-Signed.pdf
[5] Europa Press (8 de febrero de 2025). "María Corina Machado sube el tono y pide más apoyo internacional para sacar a Maduro: 'Tenemos que quebrarlo'". Semana. Recuperado de https://www.semana.com/mundo/articulo/maria-corina-machado-sube-el-tono-y-pide-mas-apoyo-internacional-para-sacar-a-maduro-tenemos-que-quebrarlo/202510/
[6] Ibídem.

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