Entró la época de huracanes a las costas del Pacífico mexicano y las lluvias intensas al centro del país con el toque de tierra de Erick la semana pasada. Si bien los estragos fueron menores a los esperados, el saldo fue de más de 26,000 viviendas y 300 escuelas afectadas en Oaxaca y Guerrero, lo que generó el despliegue de alrededor de 27,000 agentes de la Secretaría de Defensa Nacional y la Marina para apoyar con la atención médica, ayuda humanitaria y limpieza de las zonas [1].
A los días, las precipitaciones en el Valle de México generaron el desbordamiento de la presa "Los Cuartos" y el Río Hondo en Naucalpan, Estado de México, dejando calles inundadas y cubiertas de espuma blanca producto de los desechos industriales, detergentes y otros contaminantes no tratados que se acumulan en esos sistemas hídricos [2].
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Ambos fenómenos tienen un origen común: los impactos de las actividades industriales y urbanas en los ecosistemas; tanto el aumento de la temperatura de los océanos, que está intensificando las tormentas tropicales y huracanes [3], como la deficiente gestión de los residuos que terminan en los ríos, presas y océanos.
Esto es parte de una tendencia internacional que, por más que suenan las alarmas, parece que no escuchamos. El Global Risks Report 2025 del Foro Económico Mundial identifica los desastres naturales como una de las amenazas más urgentes para la humanidad ante el cambio climático [4].
Más aún, estos desastres nos afectan de manera diferenciada, dependiendo de los recursos con los que contamos para adaptarnos y enfrentar los estragos de una tormenta o una sequía.
La resiliencia, entendida como la capacidad de adaptarse y recuperarse ante las adversidades, se ha convertido en un concepto central en las políticas climáticas. Sin embargo, esta capacidad no es homogénea; depende del acceso a recursos, información, infraestructura y apoyo institucional.
Erick, el desbordamiento del río y la presa en Naucalpan son ejemplos de cómo los eventos climáticos exacerban las desigualdades existentes. En Oaxaca y Guerrero, las lluvias intensas provocaron deslaves, inundaciones y cortes de energía, afectando especialmente a comunidades indígenas y rurales. En el caso de Naucalpan, se trata de un municipio con altos niveles de actividad industrial y altos niveles de pobreza.
Entre estos grupos, las afectaciones crecen en donde hay menor infraestructura y asentamientos irregulares susceptibles a mayores daños por inundaciones y deslaves. De igual manera, se impacta más a las mujeres embarazadas o que cuidan de otras personas vulnerables, así como a personas adultas mayores y aquellas con alguna discapacidad, dificultando el desplazamiento y la movilización ante la contingencia.
Es importante recordar que la población más afectada es, al mismo tiempo, la que menor responsabilidad tiene ante el cambio climático, siendo los sectores industriales y de manejo de residuos, no solo en México, sino a nivel global, quienes más incidencia tienen en las transformaciones que estamos experimentando.
En ese sentido es necesario replantear la respuesta gubernamental y de la sociedad civil ante los desastres. Mientras tradicionalmente nos movemos de manera reactiva, a través de estrategias de refugio, ayuda humanitaria, limpieza, donaciones de víveres, etc.
¿Por qué no planear desde la política pública para uno, mitigar el cambio climático a través de la regulación a los sectores más contaminantes para que no continúe acentuándose, y dos, invertir en infraestructura resiliente a los nuevos eventos climáticos? Estos son dos ejemplos muy concretos de cómo se puede atender la situación desde una mirada de equidad que contempla los efectos diferenciados.
El cambio climático no es una amenaza abstracta; es una realidad que ya está afectando a millones de personas en México y en el mundo. Para enfrentar esta crisis de manera efectiva, es necesario reconocer y abordar las desigualdades estructurales que amplifican sus impactos entre los tres niveles de gobierno.
Referencias
1. Forbes. (2025). Huracán Erick deja más de 26,000 viviendas y cerca de 300 escuelas afectadas en Oaxaca y Guerrero.
2. Excélsior. ¿Qué es la misteriosa espuma que inundó Naucalpan tras desbordamiento de la Presa Los Cuartos?
3. El País. (2025). Erick, el último ejemplo de huracanes cada vez más precoces y que se intensifican rápidamente.
4. World Economic Forum. (2025). Global Risks Report 2025.