Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

¿Qué frena el desarrollo de los negocios de mujeres?

Los temas sobre los problemas que viven las mujeres sólo se ponen de moda en tiempos electorales

Mary Paz Herrera

Especialista en emprendimiento y desarrollo de negocios con 29 años de experiencia en capacitación y consultoría empresarial. Fundadora y CEO de Soy Emprendedora AC. Cuenta con su propia firma Graten Instituto de Bienestar y Negocio. Coautora del libro Tu Mejor Yo Posible. 

Viernes, Marzo 8, 2024

Las micro, pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres en nuestro país se han incrementado en un ritmo acelerado en los dos últimos años; de ser 495 mil en 2021 son 1.4 millones en 2023, derivado del efecto COVID -19.

¿Que las mueve a emprender?
Sus motivaciones para iniciar un negocio son variadas, pero predominan las relacionadas con:

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  • El propio deseo de tener un negocio,
  • La necesidad de mejorar su situación (obtener ingresos o elevarlos),
  • La necesidad de un horario flexible y
  • La pérdida del empleo previo.
  • Problemas con la pareja, una separación o divorcio reciente.

Como se sabe la microempresa de 1 a 10 empleados, representa el 95% y contribuyen significativamente en el PIB y la generación de empleos; no obstante, continúan las barreras estructurales y culturales que frenan su desarrollo.

Perfil de las mujeres emprendedoras y empresarias:

De acuerdo a datos publicados por el INEGI a propósito del Día Internacional de la Mujer, revela que de cada cien mujeres que trabajan el 23.3% trabajan por cuenta propia, mientras que el 2.3% son empresarias.

Tres cuartas partes de las empresarias se sitúan en el rango de edad de entre los 30 y los 59 años, con predominio del rango de 40 a 49 años.

La mayoría son casadas y con hijos. En promedio tienen más hijos que las mujeres en otros grupos de ocupación. Lo anterior significa que gran parte de ellas tiene que compatibilizar su ocupación con la organización de su familia.

Tienen niveles educativos altos. El 42% de las mujeres clasificadas como empleadoras cuenta con educación media superior y superior, porcentaje mayor al de los hombres que en ese mismo rubro que alcanzaron dichos niveles de educación (37%).

Cerca de un 88% son dueñas de microempresas y 11% de pequeñas empresas y menos del 1% de empresas medianas.

Un gran número de actividades económicas están concentradas principalmente en los sectores de servicios y comercio.

La antigüedad de sus empresas es menos de 10 años y un porcentaje significativo menos de 5 años.

Diversos estudios a nivel internacional y regional han detectado que las mujeres emprendedoras y empresarias, enfrentan diversos retos desde el arranque de su negocio  hasta la puesta en marcha, entre los cuales se encuentran el acceso al capital, a la tecnología, a la capacitación y a las redes de apoyo; así como en la informalidad,  comercialización y la conciliación de la vida laboral con la vida familiar; considerando en todo ello la ausencia de una política robusta que impulse el emprendimiento femenino, entre lo que destaca:

Los negocios formales tienen mayores ingresos, 33 de cada 100 negocios formales tienen ventas mayores a 50 mil pesos. En contraste, 4 de cada 100 negocios informales registra esta cifra.

La doble jornada genera ingresos marginales, debido a que ellas dedican en promedio poco más de 50 horas a la semana a las labores del hogar y de cuidados, 2.5 veces más de lo que dedican los hombres, lo que limita la generación de sus ingresos.

Ausencia de financiamiento. Uno de los aspectos más importantes para las empresarias cuando están en la etapa de hacer crecer sus negocios es el acceso a financiamiento. En México nueve de cada diez mujeres operan sin financiamiento externo. Aunque está documentado que tanto hombres como mujeres en el sector empresarial tienen problemas de acceso al financiamiento, también se ha demostrado que las mujeres no tienen el mismo grado de acceso que los hombres.

Según los resultados del estudio “Diagnóstico sobre la situación de las empresarias mexicanas” realizado por INMUJERES, los problemas en materia de financiamiento parecen ser comunes a las empresarias en México. Los aspectos predominantes son: la necesidad de acompañamiento cuando se obtiene un crédito, poca información sobre las características del financiamiento, especialmente en localidades lejanas a las capitales de las entidades federativas, disponibilidad en el mercado de créditos con requisitos difíciles de cumplir, desconfianza acerca de la eficiencia del gobierno para facilitar el acceso al crédito y limitaciones a causa de la condición y posición de las empresarias.

Falta de Capacitación. Uno de los aspectos que más preocupan a las mujeres emprendedoras y empresarias en México es la necesidad de un entrenamiento formal de calidad en temas relacionados con la administración de negocios, habilidades digitales, educación financiera, conocimientos de mercados, aspectos financieros, legales y fiscales, entre otros; lo que les brindaría la oportunidad de ser más competitivas en sus negocios. Sin embargo, en muchas de las ocasiones la oferta gubernamental se limita en cursos de duración, contenido y calidad.

Bajo conocimiento y dominio en tecnología. En lo que se refiere al uso de tecnología, los resultados del estudio de INMUJERES muestran que las empresarias no expresaron dificultades acerca del uso de tecnología como internet, aunque sí del acceso a otro tipo de herramientas tecnológicas.

Problemas en la comercialización. En lo que se refiere a comercialización los problemas mencionados tienen qué ver con el desconocimiento del mercado y las dificultades para ingresar, debido a la falta de conocimientos sobre mercadotecnia, administración y finanzas, y los problemas para aumentar su capacidad de producción.

Conciliación de la vida familiar y el trabajo. Una de las razones para tomar la decisión de ser empresaria es la posibilidad de administrar su propio tiempo, pues necesitan flexibilidad de horarios. Por ello, las empresarias expresaron la necesidad de un buen servicio de guardería y horarios escolares extensos para balancear el tiempo dedicado a su actividad, teniendo la tranquilidad de que sus hijos están seguros y cuidados.

Sin duda, el desarrollo y operación de políticas públicas con perspectiva de género puede impulsar el talento emprendedor femenino. Existe un gran capital humano experto que se ha capacitado por muchos años y tiene los conocimientos para desarrollarlas; sin embargo, los temas acerca de los problemas que viven las mujeres, sólo se ponen de moda en tiempos electorales, terrible. Y tú, ¿qué opinas?

#8M
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