Si escucharas lo que dicen los planetas, las estrellas, el viento fuerte, la naturaleza en su totalidad sobre ti, entenderías que no eres una persona pequeña o insignificante. Que todo lo que existe desde mucho antes que tú, te grita en otros idiomas, lenguas o formas porque formas parte de ello, del todo, porque eres todo, porque no falta nada en ti, porque tu creación y nacimiento son parte de ese negro profundo e infinito que envuelve al universo y llamamos a veces obscuridad, que cada sonrisa que das y provocas causa la alegría de otro ser igual de complejo y quizás de aun más de ellos, que cada decisión que tomas altera el cosmos y la vida, que cada que lo intentas alguien más te está dando su confianza y energía, y que lo hace solo porque existes, solo por saber que eres parte de, y que los que somos parte de algo nos apoyamos, nos impulsamos, nos abrazamos, nos vibramos.
No, no estás sola o solo, quizás solo no estás donde deberías, la vida que te ama y a la que perteneces no se desvanece cuando te va bien, no es más compleja cuando te sientes insegura, no se aparta cuando todo es duro ni se marcha por no entender tu futuro, la vida solo sigue su curso.
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No sientas culpa por tener coraje, por alzar la voz, por amar con fuerza, por sufrir a gritos, por esforzarte hasta cuando creen que no podrás, no sientas culpa por soñar con lo más raro, porque las rarezas solo ven la vida en mentes más grandes y arriesgadas, no temas defender los ideales, pues los ideales solo son para quienes llegaron y no piensan marchar vacíos en el pecho. Y si tú aun sientes hambre, sientes ganas, sientes lucha, estoy seguro que tienes pendiente esa victoria, ese festejo, esa brisa premiando y arrancando por un instante los segundos eternos del universo para solo abrazarte a ti la cara, fresca y sincera, diciéndote que lo que se consigue y cuesta sabe así, único, propio, merecido, que lo que duele también se sana, que lo que te abandona deja un hueco más sabio para quien lo ocupara, que quien dudo ya no interesa, que quien creyó seguro está a tu derecha con otra copa levantada al igual que tu cabeza.
No temas a las expectativas en donde lo logras, pues es más complicado y lleno de milagros el que respires, el que amanezca, el que algo allá donde no podemos observar suceda, y siempre sucede.
Corre hacia lo que te sientes capaz, entra a donde te da miedo, empuja la puerta que no se abre, reclama la oportunidad que no trajo la suerte y la fortuna que no era para ti, construye en donde nadie más observo progreso y solo vio arena, y si lo necesitas, no tiene nada de malo pedir ayuda, a quien navegue junto a ti, a quien ya pasó por ahí, o solo al cielo, pues recuerda que quien ahí vive, aunque no lo notes, jamás será ausente para ti.
La confianza no es creer que lo puedes todo, la confianza es cargar todos esos dolores, sentir la subida de lodo, la lluvia en la cara, los zapatos incómodos, el frío en la piel, las amenazas observando y aun así siempre seguir andando, la confianza es saber que aunque no se note a los ojos comunes y sin experiencia en la pelea, eres capaz de construir un camino, la confianza es tomar agua , respirar hondo, afilar tu amor propio con una roca hecha irrompible de cada momento que has y te ha superado, y lanzarte al vacío sabiendo que ya sabes lo que espera y has salido de ese río.
No finjas las sonrisas, no finjas el dolor, no ocultes la tristeza, pues en este vasto universo todos sentimos todo en algún momento, incluso los planetas que aun no conocemos ni comprendemos lloran, ríen y celebran de alguna manera.
@RafaGoli