¿Cómo es que deben gastarse los recursos del erario? Esta pregunta la planteó el alcalde de Huauchinango, Rogelio López Angulo, al dar a conocer una obra de cinco millones de pesos que a todas vistas ha resultado ser obsoleta. Obsoleta y riesgosa. Riesgosa y costosísima.
Fue el pasado lunes 24 de abril, durante la inauguración de dos aulas de la Escuela Primaria “Carmen Serdán” de la populosa colonia La Mesita, que el edil lamentó primero no poder cumplir con muchas peticiones que la ciudadanía le plantea para diversos temas. “Son tantas las necesidades”, decía, mientras los directivos del plantel detenían el listón para inaugurar las obras.
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“Este año nos va a afectar de manera muy importante. ¿Vamos a dejar de hacer varias obras que beneficiarían a muchos habitantes, porque ustedes tienen conocimiento de los túneles que hicieron? Seguramente, sí. Pues esos túneles son un fracaso, son un riesgo, son una amenaza para la población. Porque los hicieron sin proyecto, los hicieron sin permisos y tenemos la orden y el plazo para rellenar esos túneles, para cerrarlos, porque han causado afectaciones a la Casa de la Cultura, y en la iglesia y eso se va a llevar varios millones de pesos, porque no están obligando por un lado a que rellenemos esos túneles y por el otro a que hagamos las reparaciones de las afectaciones que causaron. Y seguramente van a ser fácil 10 millones de pesos que vamos a tener que disponer para algo que no tenía razón de ser, más lo que justificaron que se gastaron en hacer esos túneles, cinco millones de pesos. ¿Imagínense cuántas aulas como estas podríamos haber construido”?
Antes, el edil había reflexionado, que “si todos los que hemos pasado por la Presidencia cumpliéramos con la obligación de invertir los recursos para lo que son, no tuviéramos tantas necesidades en el municipio. Así se los digo con pleno conocimiento. Hemos estado viviendo en esta administración algo muy difícil, por malas decisiones del presidente anterior. Nos tiene sin dinero para la administración. Hemos pagado muchos millones de pesos, de cosas que no teníamos por qué pagar. Y nos hacen que no podamos dar respuesta a muchas peticiones de la gente”.
La historia
Fue precisamente en la administración del exalcalde de filiación morenista, que se inició esta obra. Era 2020. Los túneles ya existían, pero dañados por el paso del tiempo. El edil se propuso desazolvarlos para habilitarlos como atractivo turístico.
El problema fue que se tramitaron los permisos correspondientes, pero pasó el tiempo y no se tuvo respuesta de parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). De acuerdo a una entrevista en un medio local, Vargas Cabrera habría admitido que, al no tenerse respuesta, se tomó como una aprobación y comenzaron los trabajos, que tuvieron un costo aproximado de 5 millones de pesos, versión señalada por el actual presidente Rogelio López Angulo.
Fue en marzo del 2021, que el INAH ordenó suspender la obra, pues observaba riesgos para los peatones que transitan por las escalinatas de las calles Mina y Guillermo Ledezma y Manjarrez. Fue acordonado. Este lunes, nos enteramos por boca del propio alcalde, que el INAH ordenó el cierre de dichos túneles y el chistecito costará algo así como 10 millones de pesos. Si se suman los cinco que se gastaron en rehabilitarlos, tendríamos en conclusión 15 millones de gasto inútil, tirados a la basura. O enterrados en túneles, como si el dinero sobrara en el municipio.