En el juego del 2024 a la gubernatura, Lalo Rivera tiene ventaja en algo. Es el mejor posicionado en la capital. Por el hecho de ser alcalde actualmente y haberlo sido también en un periodo anterior. A excepción de Claudia Rivera, cuyo paso como alcaldesa fue desastroso, ningún aspirante tiene ese perfil. Quiero decir, el haber encabezado la alcaldía en la capital de Puebla. Los números de posicionamiento entre ambos, sobra decirlo, son abismales.
Ahora bien. Al interior del estado, la gente empieza a preguntarse cuándo es que Lalo comenzará a pasearse por los pueblos. Al parecer ya ha comenzado. En Chignahuapan, acudió al informe de Lorenzo Rivera y las alarmas se prendieron en Morena. Y las acusaciones de campaña anticipada comenzaron a danzar frenéticamente, del gobernador para abajo.
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Sin embargo, en este juego de simulaciones de los funcionarios públicos que buscan un nuevo cargo, entran todos.
Este domingo 23 de octubre, también vendrán a la Sierra Sergio Salomón Céspedes, Melitón Lozano Pérez y Olivia Salomón Vivaldo, presidente del Congreso local, secretario de Educación Pública y de Economía, respectivamente.
Vendrán –of course- a respaldar el proyecto de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de la República, en un acto que tendrá como anfitrión al expriista, Carlos Barragán Amador, recién converso a las filas morenistas.
Todos ellos son, -favor de no soltar la carcajada- también aspirantes. El problema es que también son funcionarios, por lo que la crítica hacia Lalo Rivera, parece ser un escupitajo hacia arriba.
O para que se entienda. Todos los aspirantes se mueven en esa línea delgada entre que son funcionarios o son sencillamente aspirantes. Claro está, la presencia de Lalo Rivera en un evento masivo no es cosa menor, tomando en cuenta que él sí es un candidato de peso en la carrera hacia el 2024 a diferencia de los otros funcionarios que dan ternura, nada más de imaginar sus números.
No está de más decir que en el caso de los flamantes secretarios del gabinete barbosista, si bien pasean su figura en los eventos, lo que buscan es hacer la chamba para Claudia, luego de que Barbosa le ofreciera todo su respaldo. Por cierto, al evento no podría faltar el primo cómodo del gobernador, Julio Huerta.
Pero sí. Los movimientos de Lalo ponen a moverse a todos. Y no es para menos.
Y espérense al mes de noviembre.
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Y si alguien dudaba que el nuevo consentido del gobernador Barbosa en la Sierra para el 2024 es Carlos Barragán, nada más hay que ver los nombramientos que se han hecho en las delegaciones, donde los cargos han quedado en manos de su gente, como es el caso de Juan Pérez Calva, delegado de Bienestar, Guadalupe Pardo, delegada de Gobernación y Silviana Rivera Hernández, delegada del DIF estatal. Con ello, el exedil por dos ocasiones por Xicotepec, vuelve a sentir nuevamente el cobijo que se le negó en la elección pasada, donde se enfrentó al sistema con la derrota ya sabida. Esta vez, deberá cuidar esa relación al máximo, pues en dos años pueden pasar muchas cosas y el gobernador –¿alguien lo duda?- no sabe de tibiezas.