Era el 19 de junio de 2017 por la mañana cuando ocurrió. Miguel Huerta, empresario y político xicotepequense había sufrido un presunto asalto, donde fue baleado. Ocurrió a unos cuantos pasos de una de las sucursales de “Hugar”, empresa fundada por él y su esposa Ofelia García. La noticia conmocionó a la región. Trabajador, visionario, activo, tenaz, a Miguel Huerta se le ubicaba con esos y otros calificativos empresariales. Había incursionado en la política. Fue dirigente de la CNOP municipal y recién había renunciado al PRI para integrarse a Morena. Fue entonces cuando vino el atentado.
Los primeros minutos, horas e incluso semanas, fueron de lucha para salvarle la vida. Una vez que logró estabilizarse, se supo que perdería movilidad. Lo que nadie previó es que ganó más movilidad que nunca, pues quienes pensaron que se ataría a una silla de ruedas a llorar perennemente su tragedia se equivocaron.
Más artículos del autor
Luchó. Realizó religiosamente sus ejercicios de rehabilitación y un día lo vimos reintegrado a las labores de sus empresas y negocios. Pasó el tiempo y lo vimos de nuevo metido en la política. Pasaron meses más y de pronto, un día lo vimos convertido en candidato del PT–Morena a la diputación local por el distrito de Xicotepec.
¿De qué está hecho Miguel Huerta? Nos preguntábamos todos.
Vino la campaña. Miguel Huerta subió y bajó por el distrito visitando a los electores, dando entrevistas y planteando propuestas. Ufff. ¿Quién puede detener a un espíritu tozudo como el de nuestro personaje?
Por supuesto, obtuvo el triunfo. Lo vimos rendir protesta y a quien esto escribe, le comentó su emoción por esa hazaña. ¿Quién lo hubiera pensado? Miguel Huerta estaba de regreso y metido en una curul del Congreso del Estado. Ni más, ni menos.
Me comentó lo orgulloso que se sentía de poder representar a los habitantes del distrito y de que pondría todo su empeño en presentar propuestas en beneficio de todos. De inmediato se puso trabajar y este sábado 24 de septiembre, pudimos verlo cumpliendo un año de haber asumido el cargo y presentando su Primer Informe de Actividades Legislativas, rodeado de sus compañeros diputados, del secretario de Educación Pública, Melitón Lozano Pérez, de presidentes municipales del distrito y de mucha gente que acudió a felicitarlo, a saludarlo, pero, sobre todo, creo yo, a buscar inspiración en ese hombre que está hecho de tesón puro.
Y si, se sintió emocionado. Muy emocionado. Lo pudimos ver cuando saludó desde el estrado a su esposa, la profesora Ofe, como la conocemos todos, a sus hijos Miguel y Lizeth, a sus yernos y a sus nietos, con quienes se disculpó por no poder estar jugando con ellos como muchos abuelos, por atender sus labores como legislador. Casi le vino el llanto. Se aguantó.
Luego vinieron las cifras: 12 iniciativas presentadas, 6 proyectos de reforma y 5 puntos de acuerdo. Entre estas, destacada la de la posible creación de la Contraloría Ciudadana para el Ministerio Público, algo que tiene que ver con la monumental corrupción que existe en la impartición y administración de justicia y que él mismo ha sufrido, particularmente en el caso en donde sufrió un atentado. También destaca la propuesta para que cada tres años, los ayuntamientos elaboren un Censo de personas con discapacidad, para que sean tomados en cuenta en las políticas asistenciales. En materia de gestión hizo entrega de 67 calentadores solares, lo cual coadyuva al ahorro familiar en el manejo de agua caliente para diversas necesidades del hogar. Asimismo, la construcción de 38 recamaras para igual número de familias, así como gestión ante el gobierno del Estado de 28 paneles solares, para igual número de beneficiarios.
Luego vinieron las felicitaciones, los abrazos, los saludos, el convivio. Yo intenté que doña Ofe me comentara su sentir ante lo que veíamos, ella que ha sido la compañera de toda su vida y con quien ha compartido las buenas, las malas y las peores. Ella, discreta como es, prefirió no hacerlo, al menos no públicamente. Pero ni falta que hizo. La emoción, la alegría y la satisfacción, se le salían por todos los poros, rodeada de sus hijos, nietos, yernos, hermanos, cuñados, sobrinos y, por supuesto, del diputado José Miguel Octaviano Huerta Rodríguez.