Antes de responder la interrogante, quisiera establecer de principio, que debemos alejarnos de respuestas polarizadas en defensa o ataque, de la profesora, cuyo video se ha hecho viral en las redes sociales; debemos ser capaces de generar posturas intermedias a las expuestas por los extremos que la condenan o glorifican la acción presentada. Lo deseable es construir una posición propia, medianamente sostenible, y para eso, debemos incursionar en el análisis de los hechos.
Lo que se muestra en los 44 segundos de video alude a la actuación de una profesora, que han asociado con deficiencias en su inteligencia emocional (IE) y desde ahí se le aborda. La IE se puede entender, de forma sencilla, como la capacidad y habilidades para identificar, contener y modificar las emociones, propias y ajenas, para convertirlas en positivas a una situación pretendida, en este caso, el aprendizaje en aula.
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El concepto de inteligencia emocional fue utilizado por el psicólogo Howard Gardner, en 1983, y se ubica en la teoría de las inteligencias múltiples, uno de los diversos proyectos que sobre inteligencia existen en el mundo. Su amplia difusión se debe a Daniel Goleman, especialmente a su libro Inteligencia Emocional publicado en 1995. Cabe señalar, que, en 1996, Goleman publica la segunda parte, llamándola Inteligencia Social, evidenciando su relación intrínseca.
Otro elemento teórico que ayuda a comprender el caso exhibido en video, es la existencia de dos formas de IE: la interpersonal (identificarlas y comprenderlas, en otros) y la intrapersonal (Identificarlas y comprenderlas, en uno mismo).
Volviendo al video, aun cuando me gustaría conocer más de las condiciones en que se presenta la situación, especialmente a quien se refiere la profesora, me queda la impresión de una persona desesperada (que pierde el control tanto de la situación como de ella misma) procurando “defender” a “sus estudiantes” de la “influencia” de alguien que los afecta negativamente en sus estudios. Más me parece una profesora auténticamente preocupada por los estudiantes, sin los “recursos” necesarios para ser ecuánime y manejar la situación de manera adecuada.
No hay manera de disculpar esta situación; sin embargo, hay que entender que los seres humanos, reaccionamos a las condiciones de nuestro contexto. Recordemos que las emociones son las reacciones psico-fisiológicas que nos genera el entorno; por cierto, en este caso, uno, con jóvenes con mirada diferente sobre el acto educativo escolar y con valoraciones distintas, sobre lo que la educación representa.
Al ubicarnos en la propuesta de la inteligencia emocional, se hace referencia a la capacidad de leer el contexto en el que se actúa, de modificarlo e incluso, salir de él, si fuera necesario, e involucra el desarrollo de ciertas habilidades. Este enfoque, plantea la posibilidad de desarrollo a partir de la práctica deliberada y sistemática; por lo cual puede ser “trabajada” durante la formación inicial y la continua de los profesores, pero pertenece al terreno de lo interno del sujeto.
De todo esto identifico por lo menos cuatro retos inmediatos:
1. Conceptual. Consistente en entender, que un profesor, antes de serlo, es una persona, un individuo con personalidad propia; involucrados su temperamento y carácter.
2. Del Profesor en aula. El reconocer las emociones en él mismo, así como las de sus alumnos para comprenderlas y aprovecharlas en el proceso de aprendizaje que acompaña.
3. Del Profesor en lo social. Entender los contextos en los que actúa y actuar en consecuencia; actitudes y expresiones, antes “aceptables” hoy no lo son. Hoy las expresiones verbal y no verbal deben ser cuidadas.
4. Del sistema educativo. atender la selección de futuros educadores, sus procesos de formación inicial recibida en las Escuelas de Educación Normal, y desde luego su formación continua. El reto es formar “tocando” el interno del sujeto, y no solo dotándoles de información y herramientas técnicas.
El analizar estas problemáticas desde la IE, se enriquece, cuando se involucra a los conceptos de Educación Socioemocional, y Estrategias de Regulación Emocional.
La escena a través de la cual se pretende exhibir la conducta inadecuada de una profesora, evidencia que: a) La práctica docente es un acto complejo, en donde están presentes las emociones de los sujetos involucrados; b) Que profesores, estudiantes y todo sujeto que participa del proceso enseñanza-aprendizaje, son personas; y c) Que el aula es una experiencia intensa de interacción entre personas con sus propias percepciones y reacciones.
Finalmente, si se castiga a la profesora, me parece congruente que se castigue al sistema educativo por el perfil con el que forma a los profesores, así como por condiciones de trabajo a las que somete a los profesores, y desde luego a la sociedad, por incubar una educación a la que se acude más por necesidad y obligación impuesta, que por decisión propia y placer.