Qué tal triunfadores del gran lado occidente de la tierra, qué tal amantes del tercer mundo y poseedores del privilegio de siempre poder culparlo a él de todo.
Los saludo desde aquí, otro tercero, el piso de mi bar favorito, aquí donde lo que se pudre lo tiramos, excepto si es amor que se terminó, dependencia, excepto si es algo o alguien que nos lastima. Desde aquí donde la vida siempre es corta y hay que aprovecharla, excepto cuando una punzada en el corazón no se siente romántica y nos dice que hay que cuidarla, desde aquí donde pudimos ser todo, pero no peleamos tanto porque seguro vendrá otra vida por vivir.
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Estoy cometiendo muchos errores desde que los acompaño en este lugar, me creí la idiotez de la satisfacción para estar en paz, con los ojos cerrados debajo de las gafas en vez de seguir despertándome todas las madrugadas sintiendo deseo de que tengan sol para largarme de esa cama que rechina sin compañía, he gastado más en un pedazo de carne medio crudo que en una botella de whisky y a veces he preferido dormir con los sueños rotos pero la ropa doblada y las ventanas limpias.
Buenos días a todes los que con matcha, iglesias y chía resuelven la mierda de personas que somos sin importar que tengamos entre las piernas, o nos sintamos ella o él cuando hablamos solos. Buenos días para quienes mañana otra vez será la mañana perfecta para hacer su sueño realidad.
Los saludo con las botas sobre un banco donde debería haber alguien más, los saludo desde mi nube de camel que tapa la risa de escuchar a dos que han presumido el mar todo el rato pero lo visitan una vez al año si bien les va. Desde aquí, donde nadie nota que está pasando el único tiempo que tienen porque siempre vendrá uno mejor.
Desde aquí, desde el tercero, en donde vale más un rolex que un avión a arder en la cama con quien no conocías y en contraste, un día se te ocurre, un día lo haces, pero en todos los siguientes fue y se fue para siempre, traga despacio ese whisky aunque sea corriente.
Ojalá que no borren ningún lugar, cara y dolor de esas noches secretas, ojalá que no las sustituyan por el recuerdo de 17 semáforos y 27 topes hasta el trabajo, ojalá el arte que extrañas no sea la pintura perfecta de un auto, con una casa, sonrisa fingida, hijos abandonados y el libro sobre tu buró de 80 páginas con el título de nuevos comienzos y mentes millonarias.
Los saludo desde aquí pensando todo esto, pero sin decir una palabra, solo observándolos irse, mientras borran la sonrisa pasando cerca de la barra, creo que es porque los aplausos que recibieron durante el día y al acabarse esa ronda no se los dará el espejo de su habitación cuando se lo topen cara a cara.
A veces me harto tanto que tengo que embarrarme en las manos mi esencia olor a girasoles de Van Gogh para sentir vida, imaginando los campos en los que en realidad él vio muerte. Ojalá que en este camino que para este planeta solo es un rato, no encuentren que atrás quedaron las huellas de alguien que los seguía y nunca notaron, ojalá que su anhelo no siga siendo el que les contó alguien con más dinero, ojalá que no busquen el destino que les contó alguien con un agujero en el izquierdo del pecho, desde aquí les deseo que le den a las noches el valor que merecen y descansen de días que corren como siempre, ojalá que al final del día siempre importe alguien, ojalá que en alguno, seas tú.
@RafaGoli