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OPINIÓN

Árbol Suspendido y Bajo Ruta, escultura contemporánea (II)

Después de 25 años de abandono, este año se reinaugura el corredor escultórico en la Cdmx

Elvia de la Barquera

Egresada de Antropología UDLAP, Bellas Artes Universidad de Barcelona y Doctorada en Espacio Público: Arte-Sociedad UB. Artista, investigadora, docente y Crítica de Arte con publicaciones varias

Viernes, Mayo 6, 2022

En 1968 Mathías Goeritz y Pedro Ramírez Vázquez proyectan un corredor escultórico en la Ciudad de México a raíz de las olimpiadas y al que se le denomina La Ruta de la Amistad, pues, entre otras características, tuvo como objetivo reunir escultores de diferentes países que comprenden a los cinco continentes, de la misma manera en que todos los continentes participan en las justas olímpicas cada cuatro años. Así, la Ciudad de México puede ufanarse de tener entre su escultura pública obras de artistas de renombre y de diferentes orígenes.

La reinauguración se prolongó poco más de tres años debido a la pandemia y contó con el financiamiento del Fideicomiso F/54 del Sistema de Transferencia de Potencialidades de Desarrollo Urbano de la Secretaría de Desarrollo y Vivienda de la Ciudad de México (SEDUVI), así como de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA).

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Después de 25 años de abandono, este año se reinaugura este corredor gracias al Patronato México 68 que injerta en la ruta obra de dos artistas, ambas aluden a la tierra, al medio, al entorno y a nuestra maltrecha relación como seres que habitamos un mismo planeta y –en este caso en específico- un mismo cachito de tierra.

La semana pasada en este espacio aludimos al Árbol Suspendido, mismo que había de replantarse en un entorno cercano a su medio original, en este caso en el Zacatépetl  (Cerro del Zacate).

La otra obra que por ningún motivo podemos omitir lleva por título Bajo Ruta, pertenece al artista inglés Simon Linington y se emplazó al lado de Muro Articulado de Herbert Bayer. Se trata de una torre de vidrio de 6 metros de altura y contiene los diferentes tipos de tierra extraídos del subsuelo de esa misma área, mostrando, así, los cambios ineludibles que se han sucedido a través de los siglos en un mismo terreno, pues incluye piedra volcánica, arcilla, asfalto, ladrillo, piedra. Así, se distinguen tierras de diferentes colores, debido a sus componentes geológicos y químicos, pero también hay diferencias fisiológicas y de contenidos orgánicos, todo eso marca las diferencias en colores, tonalidades y texturas de esta interesante propuesta. La intención es motivar a la reflexión sobre la naturaleza, la necesidad de conservarlas, pero –más allá aún- recuperarla, incluso como era originalmente, en medida, claro, de lo posible.

https://linktr.ee/RutaDeLaAmistad, http://www.podiomx.com/

Estas propuestas de intervenciones de arte contemporáneo en el espacio público no sólo embellecen el entorno, sino que dotan de una mejora en la calidad de vida de los habitantes y visitantes, impulsando, además a la reflexión y motivando acciones en la preservación del medio ambiente, en la recuperación del hábitat natural y en el respeto por la vida, restándole hostilidad a la realidad de nuestro actual contexto urbano.

Es esto una atenta invitación a nuestras actuales autoridades culturales para su injerencia en las políticas públicas que afectan nuestros espacios públicos, para que las intervenciones sean artísticas, sean contemporáneas, inviten a la reflexión, sean una aportación a mejorar como sociedad en diferentes aspectos, ya que el arte no es algo banal o superfluo, sino un reflejo cultural, pero también un factor de enriquecimiento tanto en las oportunidades de pensamiento como de acción social.

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