Los fenómenos históricos y los cambios políticos que hemos vivido en los últimos años no dejan de impactarnos. La crisis militar que se ha suscitado entre Ucrania y Rusia ha despertado al mundo en un conflicto militar sin precedentes, marcando un punto de inflexión histórica que rompe con una serie de paradigmas a los cuales habíamos estado sujetos por décadas como la relativa paz, la hegemonía occidental, e incluso la no proliferación del armamento nuclear.
Ante el complejo panorama en el que nos encontramos la comunidad internacional vuelve a poner sobre la mesa una serie de temas de gran calado y que encuentran un intenso debate, como por ejemplo la OTAN y su expansión, la hegemonía de Estados Unidos al conducir la política occidental, la Unión Europea y su integración, la bipolaridad Rusia-China que amenaza con hacerse de la conducción de la política internacional, entre otros muchos, que procuraré ir desarrollando a fin de compartir con ustedes mi punto de vista.
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Sin embargo, antes de abordar otros temas, quiero compartir uno de los más preocupantes que es el de la gobernanza global, para lo cual resulta necesario comenzar por explicar ¿qué es y cuál es su importancia?
La gobernanza global puede ser entendida como el orden que genera la comunidad internacional para dar solución a las agendas y problemáticas que se suscitan. En palabras más sencillas, es la suma de las acciones a favor de todos los actores. Posterior a la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional se vio en la necesidad de crear organismos, que si bien, no pueden mandar por encima de la soberanía de los países, sí pueden emitir lineamientos, convenios y políticas a gran escala con el objetivo de armonizar y crear paz entre los países. Estos organismos han sido múltiples tales como la ONU, el FMI, el Banco Mundial, entre muchos otros.
El conflicto entre Rusia y Ucrania, más allá de las diversas opiniones sobre quién puede tener la razón, da lugar a una crisis de gobernabilidad al interior de los países beligerantes, que por un lado reciben una serie de sanciones económicas y asfixian la economía como es el caso de Rusia, al decreto de la ley marcial y el caos, en el caso de Ucrania. Todos estos hechos, mientras la comunidad internacional busca intervenir a fin de dar una pronta solución.
Esta crisis de gobernabilidad nacional ha impactado en la gobernanza global, tal y cómo ha sucedido durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Los países se alían a fin de contar con el apoyo de sus socios estratégicos, creando una bipolaridad y bloques de poder en el mundo, que dividen y ponen al mundo al punto del colapso ante el catastrófico escenario de desatar una Tercera Guerra Mundial.
El aumento de las tensiones se ha agudizado con los últimos pronunciamientos de Rusia sobre el estado de alerta a sus fuerzas nucleares, que ha inquietado al planeta, debido a la gran fuerza de mortalidad que tienen este tipo de armas.
Las consecuencias de la guerra son visibles, y serán aún mayores con el transcurso de los días, en el que el mundo se debate nuevamente sobre lo que creíamos eran nuestros grandes paradigmas.