Miko Villa en sus memorias tituladas Recuerdos de Puebla hizo una descripción de la colonia libanesa cuando está recién había arribado a nuestra ciudad: (1)
“Después de la Primera Guerra Mundial, y siendo el Líbano y Siria protectorados franco ingleses, llegaron a tierras poblanas numerosas familias que en esa época eran de nacionalidad sirio libanesa, pero que el pueblo llamaba simplemente árabes. Igual que sus antepasados, los fenicios, se dedicaron principalmente al comercio de ropa, estableciendo el novedoso sistema de crédito, o sea la compra en abonos. De allí que la gente los llamara aboneros.” (2)
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“Muchas de las hoy más importantes fortunas poblanas, fueron iniciadas por algún miembro de la colonia árabe, vendiendo de puerta en puerta telas y ropa hecha, allá por los años veintes y treintas [sic], mientras que sus familias vivían muy modestamente en vecindades en torno a la 4 y 2 poniente, y en las cercanías del mercado [de la Victoria] y los niños asistían a la escuela Santos Degollado y a la Benito Juárez en la calle de Belem (4 poniente entre la 5 y la 7 norte). Algunas señoras tenían puestos en la plaza, vestían de negro y el kehel en los ojos, les daba un extraño aspecto al decir: “!Básale, básale marchantito!” instando agresivamente o hasta jalando a la gente para que comprara” (Viya, 1950, págs. 197-98). (3)
Miko Villa aclara algunos de los temas que mencionamos en la columna pasada: en primer lugar, nos indica que la migración a Puebla se dio mayoritariamente al concluir la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Como leímos en la columna pasada, la inflación, la violencia y la discriminación que experimentaron los libaneses cristianos a manos de los otomanos, suscitó la diáspora hacia otros países.
Otra cosa que notamos es que Villa confundía los términos “árabes” y “fenicios”, aunque como mencioné en la columna La religión maronita y la diáspora libanesa, que los libaneses maronitas no se identifican con los árabes, sino que se consideran herederos y descendientes de los fenicios (Gómez Rossi, 2021); confundir a la colonia libanesa con el pueblo árabe es algo común en el lenguaje de los poblanos que ven las dos identidades como sinónimos.
Es interesante destacar el rol que le dio Villa a los textiles y a las mujeres en la Puebla del siglo pasado. Quisiera detenerme para hacer un análisis más profundo del por qué los textiles fueron importantes para los libaneses que arribaron a Puebla y también para nuestra ciudad. La cultura de los textiles no se forma cuando los libaneses arribaron a Puebla, sino que la elaboración y el comercio de telas era ya era parte de la identidad de los libaneses cristianos, desde la segunda mitad del siglo XIX.
Khater afirma que es justamente la mezcla entre los textiles y el trabajo manual de las mujeres lo que detonó un cambio en las maneras en las que se comprendían la masculinidad y la femineidad (Kather, 2001, pag. 261)
Las guerras civiles que describimos anteriormente, transformaron la cultura de los maronitas: pasaron de ser una sociedad mayoritariamente rural ubicada en las montañas, a un grupo urbano que adoptó los ideales de la clase media europea debido a la elaboración de textiles y la explotación de las moreras.
En 1840, al tiempo que ocurrió la primera guerra civil que describimos en la última columna, había tres millones de moreras. Para 1914 había veintiocho millones de arbustos con otros nueve millones de árboles plantadas en el Valiato de Beirut (Masters, 2008, pág. 87). (4)
Para 1880 la seda generaba el 50 por ciento de las ganancias de la montaña (Khater, 2001, pág. 329)
La sociedad libanesa constó hasta la segunda mitad del siglo XIX de dos clases sociales: los campesinos y los shuyukh. (5) Las relaciones entre ambos grupos eran masculinas y no estaban determinados por la economía, sí no por relaciones patrilineales (Kather, 2001, pag. 302).
En términos simples uno nacía y moría en el mismo estrato social hasta que la revolución textil cambió esa relación en la década de 1870. Hasta aquella década, el dinero podía comprar muchas cosas, pero no podía cambiar la clase a la que se pertenecía.
El caudal que comenzó a generar el comercio y manufactura de la seda con Francia, cambió eso. Grandes fortunas se hicieron rápidamente y en ocasiones los shuyukh perdieron el poder por los cambios económicos. Esto era particularmente duro para los últimos, ya que por su posición social no podían ya mantener los rituales que le confería el estatus en su comunidad.
El desarrollo económico que detonó el comercio de la seda hizo surgir en los libaneses un ideal que los acompañaría a ellos y sus descendientes a la fecha: comenzaron a pensar que lo “moderno” era mejor que lo antiguo.
Este pensamiento a favor de la modernidad se fue construyendo a partir de las narrativas en los periódicos, la educación, el sistema político e incluso en la construcción de una identidad nacional (Khater, 2001, pag. 262)
La creencia de que lo moderno era mejor que lo antiguo significó un cambio en la manera de cómo se veía y entendía el mundo y los roles de género, particularmente el de la mujer.
Hasta 1860 se esperaba que la joven no saliera de casa. Quedaba subordinada al poder de su padre y la influencia del sacerdote local: aunque los maronitas eran cristianos, el rol de la mujer estaba muy influido por las perspectivas de sus vecinos islámicos.
En ese ambiente de cambio, la mujer fue la que simbolizó la rapidez con la que se transformó la sociedad, ya que los dueños de las fábricas preferían darles empleo a las mujeres, porque se les pagaba menos.
En un período relativamente corto, la mujer comenzó a cuestionar su rol dentro de la sociedad patriarcal que, asumía que, aunque ya era independiente económicamente, debía estar subordinada a los hombres de su casa.
El hecho de que la mujer se fuera independizando económicamente y no se dejara manejar por sus familiares y los clérigos implicó una revolución social para los hombres libaneses también.
Citas
(1) Las memorias narran las experiencias del autor en la ciudad de Puebla en las décadas de 1920 a 1940. Miko Viya (otros lo escriben Villa) era el seudónimo de Miguel Ángel Villarelo Vélez (1915 o 1921-2007). Para leer los detalles de su biografía ver: Miko Viya ([http://www.elem.mx/autor/datos/125581)].
(2) Después del Tratado de Sèvres, el Imperio otomano fue disuelto y los territorios en Medio Oriente se dividieron entre Gran Bretaña y Francia. Los territorios del Líbano y Siria fueron parte de Francia bajo la figura del Mandato francés de Siria (1920-1943) (Treaty of Sèvres & Lausanne, 2021).
(3) Kehel: También conocido como kohl. Es un polvo de color negro que se aplica en los párpados para intensificar el brillo de la mirada y lograr más profundidad… es un cosmético que se ha usado durante cientos de años… para enmarcar los ojos, resaltar profundamente la mirada y proteger el globo ocular (Antonacci, 2014).
4 Valiato de Beirut: División administrativa del Imperio otomano que reconocía la importancia de la zona costera cercana a la ciudad de Beirut.
(5) Shuyukh es sinónimo de sheik de acuerdo a The Free Dictionary de Farlex y tiene distintos significados, todos relacionados con la masculinidad y el patriarcado:
a. Islam: Un hombre respetado por su religiosidad o entrenamiento religioso
b. El líder masculino de una aldea o familia árabe
c. Un hombre en la sociedad islámica que es importante o acaudalado
d) Usado como una forma de tratamiento de ese hombre (Shuyukh, 2014)
También se emplea como un hombre sexualmente atractivo, pero esta connotación se creó en la década del 20 en Estados Unidos cuando Rodolfo Valentino hizo el rol del seductor sheik en la película del mismo nombre y no tiene nada que ver con la cultura del Levante.
Trabajos citados
Antonacci, M. (25 de Abril de 2014). Ojos espectaculares con Kejel. La Opinión, págs. https://laopinion.com/2014/04/25/ojos-espectaculares-con-kejel/
Gómez Rossi, A. (29 de Noviembre de 2021). La religión maronita y la diáspora libanesa. e-consulta, págs. https://m.e-consulta.com/opinion/2021-11-29/la-religion-maronita-y-la-diaspora-libanesa
Khater, A. F. (2001). Inventing Home: Emigration, Gender, and the Middle Class in Lebanon 1870-1920. Berkeley, Los Ángeles y Londres: University of California Press.
Masters, B. (2008). Beirut. En G. y. A'Goston, Encyclopedia of the Ottoman Empire (págs. 86-88). Washington D.C.: Georgetown University
Shuyukh. (2014). Obtenido de Collins English Dictionary – Complete and Unabridged, 12th Edition 2014: https://www.thefreedictionary.com/Shuyukh#:~:text=1.,an%20Arab%20family%20or%20village
Treaty of Sèvres & Lausanne. (2021). Obtenido de AllAboutTurkey: https://www.allaboutturkey.com/treaty.html
Viya, M. (1950). Recuerdos de Puebla: La vida de Puebla en los años veintes, treintas y cuarentas. En A. y. Ortiz Villaseñor, Cronistas y viajeros de Puebla (págs. 139-213). Puebla: Gráfica Total S.A. De C.V.