Si te dejas convencer por los que propagan mentiras,
terminarás odiando al oprimido y amando al opresor.
Malcolm X
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En pláticas informales cuando se hablaba de política, la mayoría de las personas concluía que era muy sucia y que por eso no participaban en ella. Siempre fue una constante la respuesta, a los ciudadanos no les gusta la manera de ser y actuar de los políticos.
Y es verdad. Desgraciadamente la política se les ha cedido a personas cuya honestidad y rectitud deja mucho que desear. Una muestra se da en las siguientes frases acuñadas por políticos priistas: “un político pobre es un pobre político”, y esta otra: “la moral es un árbol que da moras”, muy ilustrativas para conocer la verdadera naturaleza de varios de los políticos de antes y de ahora.
En México, la manera en que el PRI desarrolló su forma de “hacer política” ha tenido mucha influencia en la población; entienden la política como se les acostumbró y ha permeado de tal manera, que esperan la misma actitud y comportamiento en los políticos actuales, sobre todo, en aquellos sectores sociales que hoy por hoy están siendo afectados en sus intereses creados a la sombra de los malos políticos y sus prácticas.
Es indudable que mucho les ha afectado, especialmente en su ingresos y negocios obtenidos de manera fraudulenta. El problema se incrementa cuando una parte de la sociedad, involucrada o no, añora esos tiempos y es extraño, puesto que también ellos han padecido estas malas prácticas establecidas malamente por los políticos priistas, adoptadas y extendidas por los del PAN.
Estos últimos días se ha estado hablando del cambio de gobierno en los 217 municipios del Estado de Puebla. Los reporteros de los distintos medios de comunicación entrevistan a los políticos afines a las administraciones entrantes y en su perorata y demagogia, repiten hasta el cansancio, que los gobiernos salientes no hicieron absolutamente nada, que se dedicaron al saqueo y la corrupción sin aportar un beneficio a las personas de su municipio; ni se diga de lo que la prensa escrita y hablada dicen de la presidenta del municipio de Puebla cuyo cargo concluye, es una verdadera lluvia de ofensas que denota una pequeñez argumentativa e imparcial para dar a conocer a un público, que poco informado, cree lo que escucha.
Necesitamos pues, de políticos reflexivos, propositivos, trabajadores, sinceros. inteligentes, honestos, capaces de desarrollar políticas públicas que verdaderamente beneficien a la sociedad. Es posible que esto parezca una utopía, pero he visto que hay hombres y mujeres jóvenes que están incursionando en la política y que desarrollan otro tipo de actitudes y lenguaje, de un verdadero acercamiento e interés por lo que le sucede a la población.
Ya basta de aquellos que solo velan por sus intereses y los de su grupo. Ya no hay cabida para la demagogia, para las frases comunes, para la retórica simplona y barata con la que muchos políticos todavía tratan de convencer al oyente con el fin de que ellos continúen saqueando y haciendo negocios al amparo de la política. Aún quedan muchos de esos sujetos que no se resignan a perder sus privilegios y su modus vivendi, cambiando espejitos por oro; un ejemplo lo podemos encontrar en algunos de los que conforman la actual legislatura en Puebla, nombres que ya tienen mucho tiempo moviéndose en la política local con las mismas malas prácticas, presentándose falsamente como experimentados.
Como ciudadanos debemos empujar un cambio de políticos que den certidumbre al trabajo en favor de la gente. No es imposible y aunque tomará mucho tiempo, nos lo exige el futuro de nuestros hijos.
Los invito a ver los videos de 30 segundos acerca de los dispositivos para el control de tránsito en calles y carreteras con motivo de un proyecto de Educación Vial propuesto por quien esto escribe e impulsado por el Dr. Román Sánchez Zamora del ICGDE de la BUAP. Los encontrarán en esta dirección: https://www.youtube.com/results?search_query=Romyn+ciudadano
En twitter: #romynciudadano
Correo de contacto: eduardolibreros@hotmail.com